Al incorporar la sostenibilidad como un eje transversal en su modelo de negocio, BAC ha logrado traducir su estrategia de Triple Valor en resultados concretos que impulsan el crecimiento económico, fortalecen la inclusión financiera y generan impacto ambiental y social en el país.
Este enfoque se traduce en una forma de operar donde cada decisión relevante, desde la asignación de recursos hasta el diseño de productos financieros, incorpora criterios de sostenibilidad.
De esa forma, el banco convierte este concepto en una herramienta práctica que incide directamente en el desarrollo nacional.
La clave radica en que la sostenibilidad se gestiona con métricas claras y objetivos definidos, lo que permite evidenciar resultados concretos tanto para la institución como para el entorno en el que opera.
Impacto que se mide y se gestiona
La estrategia de Triple Valor responde a la necesidad de generar valor simultáneo en distintos frentes.
Por ello, BAC integra la sostenibilidad como un criterio en la gestión de riesgos, la asignación de capital y la creación de soluciones financieras.
Esto permite alinear el propósito corporativo con las necesidades del país, conectando la actividad bancaria con desafíos estructurales como la descarbonización, la inclusión financiera, la productividad y la reducción de brechas sociales.
Además, la entidad ha estructurado su estrategia en cinco ejes clave: finanzas sostenibles, conducta ética, clima y naturaleza, comunidades y bienestar.
Cada uno articula programas y acciones que, en conjunto, buscan generar impactos positivos y sostenibles en el tiempo.
Eficiencia operativa y acción climática
En el ámbito ambiental, BAC ha desarrollado un modelo que combina la gestión interna con el impulso de soluciones externas orientadas a la sostenibilidad.
La entidad opera bajo un sistema certificado que le permite medir y gestionar sus impactos de forma estructurada, incorporando estándares internacionales en áreas como gestión ambiental, eficiencia energética y carbono neutralidad.
Esta base técnica se traduce en acciones concretas como el uso eficiente de la energía, la implementación de generación solar, el manejo responsable del agua y la gestión integral de residuos bajo principios de economía circular.
El banco también impulsa iniciativas que contribuyen a la descarbonización del país, como el desarrollo de infraestructura para movilidad eléctrica mediante la Ruta Eléctrica, un proyecto que facilita la transición hacia un transporte más limpio.
A esto se suman programas con impacto social y ambiental simultáneo, como la recolección de tapas plásticas para construir pasarelas inclusivas en áreas silvestres protegidas, en alianza con organizaciones como ProParques.
Sostenibilidad como motor de negocio
Uno de los elementos más distintivos de la estrategia de BAC es su capacidad para vincular la sostenibilidad con el crecimiento económico.
A través de su propia Taxonomía de Finanzas Sostenibles, el banco identifica, clasifica y canaliza recursos hacia actividades que cumplen criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
Además de medir el impacto de las inversiones, esto también permite fortalecer la calidad del portafolio y reducir riesgos a largo plazo.
En la práctica, se traduce en financiamiento para sectores estratégicos como la energía limpia, la construcción sostenible, la movilidad de bajas emisiones y los mercados con enfoque inclusivo.
Los resultados ya reflejan esta orientación pues en 2025, el portafolio sostenible del banco creció un 20% en comparación con el año anterior, lo que evidencia que la sostenibilidad también puede ser un impulsor del negocio.
Un componente central dentro de esta dimensión es la inclusión financiera, particularmente con enfoque de género.
A través del programa Mujeres BAC, la entidad combina soluciones financieras como créditos, avales y financiamiento productivo, con herramientas no financieras como capacitación, redes de apoyo y desarrollo de liderazgo.
Este modelo busca cerrar brechas estructurales en el acceso al sistema financiero y fortalecer la autonomía económica de las mujeres.
Solo en 2025, se colocaron cerca de $85 millones en productos dirigidos a este segmento, con un saldo acumulado que supera los $350 millones.
Asimismo, la integración de este programa con el portafolio sostenible ha permitido ampliar su alcance, beneficiando a más de 20.000 mujeres en temas de salud financiera y facilitando la participación de cientos de emprendimientos en espacios de comercialización.
Actualmente, casi la mitad de los productos sostenibles del banco están diseñados específicamente para mujeres.
Beneficios para comunidades y personas
En el ámbito social, la estrategia de Triple Valor se articula en dos ejes: comunidades y bienestar.
Ambos buscan generar impactos tanto en el entorno externo como dentro de la organización.
Desde el eje de comunidades, BAC impulsa iniciativas que fortalecen el tejido social y económico a nivel local.
A través de programas como Comunidades BAC, Yo Me Uno, Proveedores BAC y el Voluntariado BAC, la entidad canaliza recursos y acompaña proyectos que promueven el desarrollo en distintas regiones del país.
Estas acciones incluyen el apoyo a organizaciones sociales, asociaciones de desarrollo y emprendimientos comunales, con énfasis en zonas rurales y poblaciones vulnerables.
El propósito es dinamizar territorios y reducir brechas que limitan el crecimiento equitativo.
Como resultado, en 2025 se crearon tres empresas comunales en alianzas público-privadas, diseñadas para generar ingresos que se reinviertan en las propias comunidades.
Además, más de 925 líderes de ONG, Asociaciones de Desarrollo y Empresas Proveedoras fueron capacitados para mejorar su gestión, mientras que 50.000 personas se beneficiaron de iniciativas de voluntariado en todo el país.
En paralelo, la dimensión social interna busca fortalecer el bienestar y desarrollo de los colaboradores.
Programas enfocados en diversidad e inclusión han permitido capacitar a 480 empleados, mientras que iniciativas de liderazgo femenino y apoyo integral han beneficiado tanto a colaboradores como a sus familias mediante soluciones en educación, empleabilidad y cuidado.
Más que una tendencia, ADN
El enfoque de BAC contrasta con la forma en que muchas organizaciones abordan la sostenibilidad.
Cuando se trata como una tendencia o una respuesta a presiones externas, las acciones suelen ser fragmentadas, de corto plazo y con impacto limitado.
En cambio, al incorporar la sostenibilidad como un principio estructural, BAC logra convertirla en una palanca de competitividad y resiliencia.
Esto implica establecer metas claras, asignar recursos de manera consistente y mantener un proceso de mejora continua que permita responder a los desafíos del entorno.
Una banca que busca “reimaginarse”
El modelo de Triple Valor también plantea una transformación en la forma de entender la banca.
En lugar de tratar la sostenibilidad como un segmento específico, BAC la utiliza como un criterio transversal para orientar sus decisiones.
Esto implica movilizar capital hacia áreas donde el país necesita avanzar, como la reducción de la huella ambiental, el fortalecimiento de la resiliencia climática y la promoción de una mayor equidad económica.
La coherencia entre propósito, estrategia y resultados es uno de los elementos que distingue este enfoque.
Al conectar la sostenibilidad con la innovación financiera y la gestión del negocio, la entidad logra dar un rumbo claro y medible a sus acciones.
En este sentido, la estrategia de Triple Valor no solo impacta el desempeño del banco, sino que también contribuye al desarrollo del país, al alinear los intereses económicos con los desafíos sociales y ambientales.
Triple Valor de BAC: Resultados que hablan
Crecimiento y financiamiento sostenible
- Portafolio sostenible creció 20% en 2025
- Cerca de $85 millones colocados en productos para mujeres en 2025
- Más de $350 millones en saldo acumulado en financiamiento con enfoque de género
Impacto social y comunitario
- 3 empresas comunales creadas mediante alianzas público-privadas
- Más de 925 líderes capacitados en organizaciones y emprendimientos
- Más de 50.000 personas beneficiadas a través de voluntariado
- Más de $280.000 movilizados para iniciativas sociales y ambientales
Inclusión y desarrollo interno
- Más de 480 colaboradores capacitados en diversidad e inclusión
- 30 colaboradoras participaron en programas de liderazgo femenino
- Más de 2.400 soluciones brindadas a más de 250 colaboradores y sus familias
Alcance en mujeres
- Más de 20.300 mujeres beneficiadas en salud financiera
- 425 emprendimientos participaron en espacios de comercialización
- 6 de 13 productos sostenibles están dirigidos específicamente a mujeres