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COLUMNISTAS


TREM o refinería

Leiner Vargas [email protected] | Martes 29 marzo, 2016


El TREM es un proyecto que ciertamente requiere de un subsidio para la inversión de por lo menos la primera sección de lo que se ha dado a llamar la raqueta metropolitana

Reflexiones

TREM o refinería

Como país tenemos que enfrentar disyuntivas importantes y siempre es necesario poner en balance las ventajas o desventajas que las generaciones futuras van a tener al tomar una decisión de largo plazo. No es posible invertir en todo y claramente, el Estado debe asignar prioridades, es por eso que en esta reflexión quisiera poner en balance la decisión social más adecuada para las futuras generaciones; ¿será el TREM o la refinería? Dejando claro que, a mi entender, apostar por invertir en las dos opciones no es posible dado que ambas requieren de un gigantesco subsidio público, el primero a través de impuestos o transferencias, como es en la gran mayoría de las naciones. El segundo, la refinería, a través de la factura petrolera que pagamos todos a través de las tarifas.
Vistos desde lo financiero, la refinería tiene resultados negativos. Los márgenes de refinación para un proyecto del tamaño propuesto de entre 60 mil y 70 mil barriles, no alcanzan para cubrir la deuda y aunque más de un charlatán anda haciendo propaganda barata para confundir a los costarricenses, la refinería debería ser subsidiada con tarifas altas de combustibles por parte de los consumidores finales. En el mejor de los casos, tendríamos felices a unos cuantos químicos petroleros que tiene el país, a unas 400 familias limonenses que tendrían asegurado su trabajo y a los banqueros y políticos de turno, que recibirían su tajada en las comisiones financieras de administrar un crédito de $1.500 millones. Desde el punto de vista social y económico, en el extremo caso que hubiese alguna ventaja económica y que pudiese ser rentable la empresa, luego de pagar las ya gigantes deudas de alrededor de $40 millones de preinversión por el fallido proyecto SORESCO, se podría disminuir un poquito el precio de los combustibles.
El TREM es un proyecto que ciertamente requiere de un subsidio para la inversión de por lo menos la primera sección de lo que se ha dado a llamar la raqueta metropolitana. Esta inversión rondaría los $1000 millones para que el sistema de trenes sea de calidad y acorde a lo que requiere el país en este siglo. Una vez hecha dicha inversión, las tarifas razonablemente puestas podrían sostener el proyecto por décadas sin apoyo público ni subsidios adicionales. Es decir, tendríamos una inversión que se traduciría en bienestar para por lo menos 1 millón de pasajeros mensuales, según los cálculos que se estiman en el modelo completo del TREM. Si agregamos los beneficios sociales y ambientales de reducción de tiempos de espera y de viaje, los gastos no incurridos en combustible, dado que el TREM sería eléctrico, la reducción de contaminación por carbono y la reducción de accidentes en carretera. Adicionaremos además, los beneficios que el empleo en la construcción y operación del TREM dejaría a los costarricenses, tenemos una simple y sencilla decisión pública, Sí al TREM y No a la refinería.

Leiner Vargas

Dr. Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com


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