Foto Bloomberg/La República

Durante la crisis inmobiliaria, millones de estadounidenses perdieron sus casas por ejecuciones hipotecarias o por venderlas a menos dinero del que debían. Por suerte para la economía, el tiempo cura la mayor parte de las heridas, y de los informes crediticios.

La cantidad de personas que se sumó a las filas de quienes se quedaron sin vivienda propia alcanzó su punto más alto hace siete años, por lo que esas manchas empiezan ahora a desaparecer de sus antecedentes. La mejora de puntaje crediticio resultante significa que son más los estadounidenses que tendrán la capacidad y los medios para volver a solicitar préstamos, y no sólo para la compra de viviendas.

“La mejora de los puntajes crediticios podría llevar a las familias a reanudar la toma de crédito”, dijo Ralph McLaughlin, economista jefe del buscador inmobiliario Trulia. Lo mejor es hacerlo ahora, cuando las tasas de interés están muy bajas.

Combinado con un aumento del empleo y los salarios, el gasto en consumo, que representa casi el 70% de la economía de los Estados Unidos, podría ascender en los dos próximos años. El impacto, sin embargo, resulta difícil de calcular porque es difícil hacer una estimación de cuántas personas se animarán a volver a endeudarse luego de experimentar semejante conmoción, dijo Jacob Oubina, un economista para los Estados Unidos de RBC Capital Markets en Nueva York.

La cantidad de consumidores con una nueva ejecución hipotecaria en su informe de crédito llegó a alrededor de 566 mil en el segundo trimestre de 2009, el punto más alto, según datos del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. En los cuatro años hasta 2010, ese grupo sumó 6,8 millones.

Eventos negativos como las ventas cortas -cuando una vivienda se vende por menos de su deuda- y las ejecuciones por lo general desaparecen del informe de crédito de una persona pasados siete años, según los principales proveedores de informes y puntajes de crédito de los consumidores: Experian, Equifax y TransUnion. Muchos podrían volver a tener acceso al crédito al acercarse ese aniversario.

El efecto obvio será una mayor demanda de viviendas, lo cual también podría traducirse en mayor gasto en bienes durables como electrodomésticos y muebles, dijo Oubina. Los consumidores también podrían solicitar nuevas tarjetas de crédito, préstamos automotores u otros tipos de deuda.

El solo hecho de la mejora de su situación crediticia podría contribuir a que muchas personas mejoraran su situación económica al reducir sus costos crediticios, lo que liberaría dinero que podrían usar para consumir.

“Los bancos rebosan de reservas, de modo que se trata de un contexto adecuado para la extensión y el crecimiento del crédito para el consumo”, dijo Oubina.

Ver comentarios

Notas Anteriores