Enviar
Lunes 9 Abril, 2012

Trámites, clima de negocios y crecimiento

Eliminar trámites y atrasos innecesarios para que vuelvan a renacer como respuesta a una buena poda, es una vergüenza. Es igualmente una vergüenza que entre 183 economías ocupamos en la última evaluación del Banco Mundial el puesto 122 respecto a nuestra facilidad para hacer negocios. Aquí se toman en promedio 61 días para establecer uno, y hemos perdido seis espacios respecto al año anterior. Para otorgar permisos de construcción ocupamos en esa evaluación el puesto número 142, en ejecutar contratos el 129, en proteger a los inversionistas el 166 e incluso en facilidades para pagar impuestos el puesto 138. En todos estos casos estamos en el tercio de los países más ineficientes del mundo. Resolver estos temas no necesita grandes inversiones.
El Indice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial nos coloca en el lugar 131 entre 142 naciones respecto a la protección a la inversión, en el 85 por el peso de las regulaciones gubernamentales y de 127 por número de días requeridos para iniciar un negocio.
Rudolfe Lücke, del Instituto de Investigación en Ciencias Económicas de la UCR, ha realizado una serie de relaciones entre lo invertido por gobiernos de diversos países y los resultados obtenidos que hacen patente la ineficiencia del uso de nuestros recursos públicos en diferentes campos, entre ellos en el de facilitar los negocios. Es evidente que estas debilidades deben ser solucionadas para aumentar la eficiencia de la producción en Costa Rica pues implican aumento de la incertidumbre y costos innecesarios para la producción nacional, impidiéndole ser realmente eficiente. Y esto requiere más de lo que se ha venido haciendo, pues eliminar estos problemas es tema con el que se han comprometido muchos gobiernos con resultados, en las pocas veces que se han dado, muy poco duraderos.
Mucha de esta complicación burocrática y regulatoria surge de la complejidad de la legislación, así como de la enorme desconfianza heredada del espíritu malicioso de nuestros campesinos, por lo que se requiere un verdadero compromiso nacional para eliminarla.
No se ha podido avanzar con reformas que aseguren que la Contraloría no intervenga con criterios políticos de oportunidad ni de conveniencia y que promueva acelerar la toma de decisiones en las contrataciones administrativas, que la Sala Constitucional sea tal y verdaderamente vuelva a la defensa de los derechos fundamentales de la constitución y no sea un senado político, que la elaboración de presupuestos abarque en grandes rubros la totalidad del sector público no financiero y no menos de la mitad, que los procedimientos sean menos formalistas y más relacionados con los fines de las instituciones públicas para que cumplan con su finalidad en vez de ser meros estorbos.
La simplificación de procedimientos, la limitación de los controles a los campos de su competencia, la vigilancia permanente en el uso de las regulaciones es otra área en la que se requieren acciones fuertes para aumentar la eficiencia y la competitividad de la producción costarricense.

Miguel Ángel Rodríguez E
Ex Presidente de la República
Ex Secretario General de la OEA