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Lunes 23 Agosto, 2010

Toda la Interamericana Norte es prioridad

Hace unas semanas la Asamblea Legislativa aprobó un empréstito cuyas obras forman parte del Contrato de Préstamo ratificado por un monto de $375 millones. Entre las obras aprobadas se encuentra el tramo de la carretera Interamericana Cañas-Liberia, que se hará a cuatro carriles y dos de sus puentes serán ampliados. Precisamente en su artículo de opinión este es el tramo que el ex ministro de Obras Públicas y Transportes, Ing. Mariano Guardia, cuestiona como prioritario y esboza sus ideas sobre las características, que a su criterio deben tenerse en cuenta a la hora de intervenir una vía, cuestionando la intervención propuesta en el tramo Cañas-Liberia.
Quizás el argumento de mayor peso del señor Guardia es indicar que, dado el mayor volumen de tránsito en la sección Barranca-Limonal-Cañas, esta deber ser la primera en rehabilitarse y ampliarse debido a su tránsito. Sin embargo, la intervención primaria del segmento de la Interamericana Norte, entre Cañas y Liberia no está basada en su volumen de uso, únicamente.
Además, el cambio propuesto por el señor Guardia es, formalmente, imposible puesto que el empréstito aprobado semanas atrás por la Asamblea Legislativa no puede variarse, así si $6,5 millones se aprobaron para el paso a desnivel en Paso Ancho, no puede redireccionarse el uso de esos recursos para la radial Juan Pablo II-La Pozuelo, por citar un ejemplo.
Asimismo, según informe de Evaluación de la Red Vial Nacional Pavimentada de Costa Rica, estudios que ha hecho el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales, de la Universidad de Costa Rica, la sección entre Cañas y Liberia es la que tiene mayores problemas estructurales que se comprueban por el índice de deflectometría de la sección, y por tanto los estudios recomiendan una intervención mayor y más urgente en esta sección.
Esto es especialmente importante debido a que el costo de mantenimiento de esa sección se hace cada vez más caro y casi insostenible para el Estado, especialmente si tuviera que esperar unos años para intervenirla, en caso que de se hubiera decidido hacer primero Barranca-Cañas.
Es necesario agregar que este tramo, administrativamente hablando, es más sencillo de realizar pues el Estado cuenta con todos los derechos de vía y todo el tema de expropiaciones finalizado, por lo que no solo su rehabilitación sino su ampliación a cuatro carriles serían más expeditas. El tramo anterior necesita algunas rectificaciones de línea y requiere un programa de expropiaciones.
Finalmente, tal como lo requieren las entidades financieras y nuestro propio sistema de aprobación de proyectos, la ampliación del tramo Cañas-Liberia tiene su evaluación económica que demuestra su beneficios.
Queda claro, en consecuencia, que la rehabilitación y, mejor aún, ampliación de la Interamericana Norte es un proyecto que va de Barranca a Peñas Blancas. Es parte de los proyectos del Plan Mesoamérica y una prioridad nacional, y han intervenido argumentos técnicos y de oportunidad para definir su primera etapa.
Debe quedar claro que no desconocemos las características del tramo que defiende el estimable ex ministro y que estamos contemplando algunas obras puntuales en el trayecto referido para mejorar la operación, mientras llegan los recursos adicionales que se requerirán para la obra definitiva. Por ejemplo se intervendrán diez puentes que igualmente se prepararán para la construcción a cuatro carriles de ese tramo.

María Lorena López R.
Viceministra de Infraestructura