Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 18 Enero, 2012


¿Sí al referéndum de Walter Muñoz?


El referéndum que propone Walter Muñoz merece ser considerado, y si es constitucional, aprobado; además los votantes deberían animarse y llegar en suficientes cantidades para votar “sí” en las urnas.
Es aparente que la administración política de la CAJA no ha dado los frutos esperados, especialmente en años recientes, y ha llevado cerca de la ruina a esta institución de tanta importancia. Es hora de realizar cambios frente a la incapacidad de la institución de manejar sus finanzas, y, peor aún, de prestar el servicio que debe a los asegurados.
El ejemplo más reciente y más sobresaliente del mal manejo es cuando por razones políticas se aumentó la planilla en más de 10 mil personas en el periodo 2008-2009. Tiene más servidores la CAJA, pero no ha logrado incrementar el número de asegurados (clientes) que atiende, no obstante las largas listas de espera y la creciente demanda.
La única conclusión a que se puede llegar es que muchos de los puestos nuevos realmente son “botellas”. Puede ser que se necesitaran más funcionarios, pero probablemente en muchos casos no los contratados. En vez de aumentar el número de médicos (hay 4.500 entre 50 mil funcionarios) o enfermeras, personas vitales para la atención a los asegurados, se agregaron personas con “otras funciones”. Muñoz es uno de los médicos, se debe mencionar.
La junta directiva sería compuesta por tres miembros del sector empresarial, tres del laboral y tres por los asegurados, según lo que propone Muñoz.
Los que estarían en la junta, si fuera aprobado lo propuesto, son los que pagan por el servicio (quizás lo usan) y deben ser los que guían a la institución en el futuro. La junta escogería su propio presidente. Es dudoso que la CAJA hubiera sido llenada de “botellas” con el sistema que se propone.
Con esta propuesta solo podría haber un problema. En una democracia, cuando hay impuestos de por medio, el pueblo o sus representantes debe tener injerencia en el manejo de los mismos.
A estas alturas está claro que lo que se paga a la CAJA es un impuesto solidario; muchos pagan por servicios que nunca ocupan, y es obligatorio pasar el dinero a la institución. El nombramiento de la junta directiva, como se hace actualmente, cumple por lo menos formalmente con la exigencia democrática.
La Presidenta de la República, elegida por el pueblo, nombra cuatro de los que ocupan puestos como directivos y también al presidente ejecutivo. Muñoz pretende que el pueblo, a través del referéndum, delegue esta potestad a representantes sectoriales. ¿Sería constitucional esto? Seguramente el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) estudiaría este tema con mucho cuidado, porque un referéndum que decide a favor de algo que es inconstitucional provocaría un enredo como nunca se ha visto en Costa Rica.
Ya han aprobado la recopilación de firmas, pero deberían los magistrados consultar esto más, antes de organizar el referéndum.
Si esta propuesta no es constitucional, es urgente buscar otra alternativa para el bien de los asegurados.

Carlos Denton
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