Los resultados de la octava jornada del Clausura complican severamente la ruta del campeón Alajuelense hacia zona de clasificación y si el equipo de Óscar Ramírez no reacciona y se pellizca, su reinado será breve.
Cayó derrotado en el clásico y el líder de la tabla, Herediano, mordió el polvo en Ciudad Quesada. Sin embargo, el traspié del Team fue poco consuelo para el León, ya que los triunfos del Cartaginés frente a Liberia y este de los Toros del Norte con el Team, afianzaron a cuatro equipos en zona de clasificación, mientras que los monarcas descendieron al sexto lugar.
Se formó un bloque en la cima partido en dos: Cartaginés cazó al Herediano con 16 puntos, mientras que el sorpresivo San Carlos y Saprissa empatan con 15 unidades y son momentáneos candidatos a jugar las semifinales. El Puerto escaló a 11 puntos y la Liga se estacionó en nueve, lejos de los punteros.
La derrota de Sporting en el último suspiro de su juego con Puntarenas, lo dejó con 24 unidades en la tabla acumulada y Guadalupe, que empató 1-1 con Pérez Zeledón, le descontó una unidad y sumó 19.
La semana pasada comentamos en esta nota la situación del Alajuelense y señalamos confusiones tácticas en la alineación del equipo, desde que ficharon a Ángel Zaldívar y se fueron Kenyel Michel y Diego Campos.
Tener sentado a Santiago Van der Putten en una línea de cuatro lenta es un lujo. Salazar, Gamboa y Matarrita son defensas pesados y lentos. Solo Villalobos es explosivo.
A la Liga le meten goles copiados al carbón: el de Josimar Méndez y ahora el de Paradela, y el penal que le hace Gamboa a Ariel es idéntico al último que cometió Villalobos: patada innecesaria a un rival que está lejos y de espaldas al marco.
Esto es desconcentración.
El fútbol de Alajuelense pasa por Celso Borges, pero de ahí no pasa. Su capitán recibe el balón y lo abre al costado derecho, se devuelve y lo pasa al centro. No hay pases de gol, no hay remate a marco y su marca es lenta. Creichel y Lucumí son desafiantes en el uno a uno, dribladores, penetrantes, pero sin gol. Fallan mucho frente al marco.
Zaldívar es buen futbolista, pero está mal alineado y desde luego que pesan las ausencias de los “muchachos” que el “Machillo” está cuidando por lesiones o cargas musculares.
Alajuelense dispone de 30 puntos para resucitar. Es una cantidad generosa, pero para capturarla, don Óscar tiene que cambiarle el rostro radicalmente a su equipo.





































