En dos entregas, hoy y mañana, publicamos este artículo de opinión, escrito por don Mario Céspedes Ávalos
Título: ¡Que se vayan todos!
“Con el pitazo final que declaraba la eliminación de Costa Rica del Mundial, recordé la frase “Que se vayan todos” que surgió por allá del 2001 en Argentina como resultado del hartazgo de su sociedad con la clase política.
La última vez que CR fue eliminada de un Mundial ocurrió en el año 2009 con aquel fatídico gol al minuto 95 por un tal Bornstein. 2 a 2 y CR fuera del Mundial de Sudáfrica. Eso, fue drama, tragedia, amargura. 16 años después CR vuelve a ser eliminada. Pero esta vez no hay tragedia, hay vergüenza. Un filósofo alemán decía que la historia se repite dos veces: la primera como tragedia y la segunda como comedia.
Una eliminatoria “regalada”, donde no estaban los ogros del Norte para hacer de villanos. Y así, sin ese comodín para echar culpas, el verdadero telón se corre y nos muestra la realidad por la que atraviesa el fútbol y en general el deporte en el país.
Si bien es cierto el fútbol no lo es todo, y posiblemente habrá otros problemas más urgentes de que preocuparse, el fútbol y el deporte son espejo fiel de lo que sucede en el país. Una sociedad que mira cómo sus distintos ámbitos de convivencia se caen a pedazos
¿Responsables? Muchos.
Primero, la dirigencia. Parásitos contando billetes que aún no llegaban; el cuerpo técnico, sin ideas; los medios, una tribuna de agitadores con conflicto de interés; y los jugadores, una generación hueca, criada en la cultura del PlayStation y de la expectativa corta, sin inteligencia emocional, inmaduros. Su castigo es esto, no estar en la vitrina del Mundial.
Quiero destacar el rol de la prensa deportiva. Un verdadero circo mediático. Periodistas y panelistas invitados vociferando ante el posible hundimiento de negocios que ya tenían amarrados. Lincharon a Brandon Aguilera, a Lassiter, a quienes les endosaron todas las culpas, hasta que los sacaron de las convocatorias. Una prensa carroñera que, en su hipocresía, clamaba por el regreso de las "viejas glorias": "¡Que venga Celso! ¡Que vuelva Joel! ¡Convoquen a Waston!" Y ahí los tuvieron. ¿El resultado? Todos, salvo Keylor, intrascendentes.
Y salvo a Keylor porque fue evidente que por él la expectativa de clasificación duró hasta el último partido, de lo contrario, esta eliminación se habría dado hace rato”.
Seguimos mañana.





































