Hace un par de años o más, tomaba un café en Denny's, Irazú, cuando entraron al establecimiento los futbolistas Leonel Moreira y Pablo Salazar con sus respectivas esposas e hijos.
Durante mi carrera profesional he evitado ser amigo de los futbolistas. He guardado distancia y respeto.
Quizá por eso no me atreví a hacerle a Leonel una pregunta de la que aún, nadie me ha dado respuesta. El asunto no tiene la mayor relevancia, pero en lo personal me carcome y observando el juego del Mundial entre Argentina y Argelia, se me revolcó de nuevo la interrogante.
El portero de la selección argentina y del Aston Villa, Emiliano “Dibu” Martínez juega con el número 23. Observo al portero de Argelia, el hijo de Zidane, que se llama Luca, y juega con el número 23.
Ricardo González “El Gallo”, actual entrenador de porteros de la Selección Nacional, jugó con el número 23 y precisamente, mi compañero de cafetería, Leonel Moreira, juega con el número 23.
No he tenido la paciencia de apuntar el nombre de tantos porteros que juegan con el número 23. Son decenas de decenas a nivel nacional e internacional.
Debí preguntar a Moreira por qué juega con el número 23 y si conoce la historia o el motivo, de que tantos arqueros en el fútbol profesional igual lo llevan, incluyendo al portero campeón del mundo.
Es un asunto intrascendente, pero me encantaría encontrar respuesta a mi vieja interrogante. Quizá mi respetado colega Rodrigo Calvo tenga en su famoso Buzón la respuesta.
El pasado martes se soltaron los astros en el Mundial de Fútbol. El evento apenas arranca, está por terminar la primera fase con los 48 equipos con un juego cumplido y ningún futbolista mediático había acaparado portadas.
Ese día se soltaron los demonios y el primero en subir al podio de los inmortales fue Kylian Mbappé, con su doblete a Senegal, en el triunfo de Francia 3-1. Su segundo gol fue espectacular.
Luego tocó el turno al “Androide” noruego, Erling Haaland, también con doblete, en la goleada de los “Vikingos” 4-1 a Irak. Para “Terminator” son sus primeros goles en Copas del Mundo y seguramente que en esta edición no tiene pensado parar.
Y cerró Lionel Messi, con su “hat-trick” a Argelia, en el debut de los campeones del mundo, que vencieron 3-0. Los últimos dos goles de gran factura, muy similares al segundo de Mbappé a Senegal. En todas las sedes se juega a estadio lleno y el torneo apenas calienta.





































