Mientras que Hernán Medford repitió su receta vencedora, su colega José Giacone ordenó abrirle un hueco a su muralla humana. Entonces, Saprissa se presentó en La Cueva con su equipo titular, mientras Herediano sentó a Getsel Montes, integrante del muro que no deja pasar nada y reforzó el ataque con “Tepa” González para formar binomio con Marcel Hernández.
Juego de ida de la final del Torneo Clausura: los anfitriones paran el 4-3-3 y la visita “sorprende” con un 4-4-2.
A los 12 minutos de acción, Saprissa ganaba 2-0 y lógicamente que el partido “agarró para otro lado”. Nadie, ni “El Pelícano” esperaba esta sabrosura de arranque del juego. A la hora del desayuno, Orlando Sinclair y Tomás Rodríguez quebraron la resistencia de Danny Carvajal, el portero menos vencido del campeonato y brilló el color morado.
¿Cayeron este par de goles tempraneros por la ausencia de Getsel Montes? Claro que no, pero sí incidieron ese par de anotaciones en romper la planificación del juego que tenía Giacone.
Tácticamente, para congelar la posible catástrofe que hubieran significado más goles morados, el Team varió su sistema de juego. Sergio González se atrasó para colaborar con Brown y Rubio y Marcel Hernández bajó a la cintura a crear fútbol junto a Elías Aguilar. Pasaron al ataque Fuller, Darryl Araya y “Tepa”, quien descontó para el Herediano al minuto 22, dando reposo al caos.
Giacone, que acostumbra cerrarse con un 0-0 o un 1-0 favorable, que fue el filme contra Cartaginés, no tenía nada que defender. Perdía 2-0, 2-1 y había que atacar. Saprissa gusta de jugar a la ofensiva, de manera que las circunstancias tan propias de este juego, obligó a los técnicos a jugar abierto, mucho contraataque y emociones en los marcos con determinantes acciones de los porteros. Carvajal paró metralla de Jefferson Brenes y Abraham Madriz se lució atrapando remates rastreros de Darryl Araya.
En el minuto 49 fue expulsado Gerard Taylor, Saprissa se quedó con diez hombres, Giacone ordenó variantes que fortalecieron el ataque: Luis Ronaldo, Leal, Cruz, el Team dominó las acciones, Medford pasó a línea de cinco con Joseph Mora y el “Monstruo” soportó el chaparrón, incluso pudo anotar el tercero gracias a explosivos contraataques y así se llegó al final de un partido abierto, emotivo, congelados los cerrojos, debido a ese par de anotaciones en la madrugada del partido, que le dieron otro rostro.





































