Nosara podrá aplicar oficialmente su Reglamento Temporal para las Construcciones luego de que la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia dejara firme la normativa impulsada por la Asociación Conservacionista de Nosara (NCA) y la comunidad.
La resolución pone fin a un proceso judicial de seis años y permite la entrada en vigencia del reglamento aprobado por la Municipalidad de Nicoya en 2019.
La normativa busca ordenar el crecimiento de la comunidad y proteger los recursos naturales ante la presión del desarrollo inmobiliario en la zona, según NCA.
“Esta resolución representa mucho más que el cierre de un proceso judicial. Es la confirmación de que las comunidades pueden construir una visión compartida sobre su futuro y establecer reglas que permitan que el desarrollo ocurra sin comprometer los recursos que sostienen su calidad de vida”, afirmó Marco Villegas, representante de NCA.
El reglamento establece límites de altura para las nuevas construcciones, restricciones a la iluminación visible desde la playa, un máximo de construcción del 50% por lote y la obligación de contar con sistemas de tratamiento de aguas residuales.
Las medidas buscan proteger la biodiversidad, la disponibilidad de agua y los ecosistemas costeros de Nosara.
Durante el proceso judicial, NCA participó junto con la Municipalidad de Nicoya, el Estado, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y otros actores.
“Este reglamento no busca detener la inversión; busca darle dirección, generar seguridad jurídica y asegurar que el valor natural que atrae a las personas a este territorio pueda existir también para las próximas generaciones”, señaló Villegas.
Tras la resolución, NCA hizo un llamado a la Municipalidad de Nicoya para garantizar la correcta aplicación del reglamento y fortalecer la supervisión de las nuevas construcciones.





































