Rodrigo Chaves pone en duda su asistencia al Congreso para el desafuero el 22 de setiembre
Mandatario afirma que tiene que meditar si honra con su presencia las ocurrencias de Rodrigo Arias
Asistir o no al Congreso el día que se decidirá el levantamiento de su inmunidad todavía genera dudas en el presidente Rodrigo Chaves.
La decisión se anunciará el 22 de setiembre y el presidente afirmó que las ocurrencias de Rodrigo Arias están limitando el derecho de defensa y representan un irrespeto para el pueblo.
Y es que las reglas establecidas son que el mandatario deberá hacer una ponencia de 30 minutos, asistir sin su abogado y no se podrán hacer preguntas, y luego se procederá a dar el veredicto.
“Yo no tengo que pensar en mí, sino en el pueblo de Costa Rica”, aseguró el mandatario.
Además, acusó a Rodrigo Arias de pasarse todos los principios legales por no sé dónde, tal y como lo hizo, con el voto de Stephan Brunner, al renunciar a su vicepresidencia y cuyo fallo del Tribunal Supremo de Elecciones lo metió en el ridículo más grande que ha hecho un presidente legislativo en años.
“Así que por ahí del 19 o el 20 les estaré avisando”, dijo el mandatario.
El proceso para determinar si pierde su inmunidad ya está en marcha y requerirá el respaldo de al menos 38 diputados.
La inmunidad es un fuero que protege a los integrantes de los supremos poderes para ejercer el cargo sin temor a represalias legales.
La investigación gira en torno a una presunta contratación irregular por más de $400 mil, realizada durante el actual mandato presidencial, para favorecer a la empresa RMC La Productora S.A. (Nocaut).
La Fiscalía sostiene que, a cambio del contrato, el empresario Christian Bulgarelli habría entregado $32 mil a Federico Cruz, amigo personal y asesor del mandatario, con la supuesta intervención directa del presidente Chaves y de Jorge Rodríguez, entonces ministro de Comunicación.
La acusación señala a Chaves y a su ministro de Cultura, Jorge Rodríguez, como responsables por haberle exigido a Bulgarelli que le entregara $32 mil al asesor presidencial Federico Cruz, conocido como Choreco, para que diera el enganche en la compra de una casa.
Esa sería una condición para que al empresario se le adjudicara un contrato por $405.800 con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para darle servicios de comunicación a la Casa Presidencial.