Rodrigo Chaves llama filibusteros a extraditados Celso Gamboa y “Pecho de Rata”
Costa Rica extraditó a los primeros dos nacionales para que enfrenten la justicia
El presidente de la República, Rodrigo Chaves, calificó como “filibusteros” a los costarricenses extraditados Celso Gamboa y Edwin López, conocido como “Pecho de Rata”, en el marco de un discurso en el que cuestionó duramente a sectores del poder político y económico del país.
Durante su intervención, el mandatario utilizó una analogía histórica para referirse a lo que considera una transformación de las amenazas internas contra el país.
“Pero ¿eliminamos a los filibusteros compatriotas? ¿Desaparecieron? No, todavía lamentablemente hay filibusteros, cambiaron de método, cambiaron de identidad, cambiaron de discurso y lo peor cambiaron de ser extranjeros mercenarios pagados a ser compatriotas por nacimiento nuestros. Los filibusteros se transformaron en una casta política codiciosa, mentirosa y aprovechada que durante décadas tomó el país, se aprovechó de él, empujó a los pobres, se enriquecieron”, afirmó Chaves.
El mandatario también dirigió un mensaje a la ciudadanía, al asegurar que existe un debilitamiento de estos grupos.
“Ustedes, pueblo de Costa Rica, 170 años después de esta gesta, le volvieron a demostrar al poder fáctico que esos filibusteros van de salida y están cada vez más debilitados y por eso gritan cada día más duro, cada día con más preocupación, escudándose cobardemente detrás de las nociones que nosotros amamos como la democracia, como la separación de poderes, como nuestras instituciones, pero que odiamos como las han usado”, agregó.
El señalamiento del presidente se da en el contexto de la reciente extradición de Gamboa y López hacia Estados Unidos, donde son requeridos por cargos de tráfico internacional de drogas.
Gamboa no solo fue exmagistrado, sino también viceministro y ministro de Seguridad, fiscal de Limón y fiscal adjunto del país. Incluso, en determinado momento, figuró como una posible carta presidencial en el ámbito político.
Ambos acusados se exponen a penas menores a 50 años de cárcel, luego de que Costa Rica estableciera como condición al gobierno estadounidense que las sanciones no superaran lo permitido por el Código Penal nacional.
Debido al alto perfil de los imputados, la DEA coordinó su traslado mediante dos vuelos directos a Dallas, en un operativo que llamó la atención por su nivel de seguridad.