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Viernes 17 Octubre, 2014

Tenemos una tarea pendiente y es encarar con rigor y decisión la reforma de nuestros actuales sistemas tributarios


Reforma fiscal y desafíos

El manejo político de Costa Rica por parte del gobierno actual, no ha cumplido con las expectativas y el país está necesitado de una conducción más progresista que genere las condiciones para el desarrollo democrático, económico, y social.
Sin duda alguna, el rol fundamental del Estado debe ser más orientador y articulador; eso significa un gobierno con un rol orientador y estratégico que impulse el desarrollo de una economía donde la ciencia, la tecnología y la innovación sean nuestro punto de partida.


En ese sentido reitero la necesidad de una conducción de país más progresista que nos prepare para enfrentar los nuevos desafíos en materia de educación, globalización, tema fiscal, vivienda, salud, seguridad ciudadana y otros.
No obstante hay algunos gastos que el gobierno no puede ignorar y la única opción es pagar.
Estos gastos obligatorios suponen que sin recursos financieros algunos programas y servicios del gobierno no podrían ejecutarse, teniendo el gobierno que impulsar nuevos tributos o bien endeudarse.
Está claro que recaudar tributos no es el problema, el dilema es de transparencia en el cómo presentar un panorama actualizado de la situación de la tributación en el país, y sus principales necesidades, las posibles reformas y estrategias, las probables limitaciones económicas, institucionales y políticas.
Los costarricenses tenemos una tarea pendiente y es encarar con rigor y decisión la reforma de nuestros actuales sistemas tributarios para que se conviertan en auténticos instrumentos de crecimiento y desarrollo inclusivo.
Tanto nuestra sociedad como nuestras autoridades tienen que entender la naturaleza y dimensión de reformar nuestros sistemas fiscales distorsivos, insuficientes y regresivos para conseguir que los impuestos se conviertan en los mejores aliados del crecimiento económico, de la movilidad y de la igualdad social.
Nuestro país tiene la oportunidad y la necesidad de adoptar reformas tributarias que no solo generen ingresos fiscales sino que, fundamentalmente, apoyen el desarrollo sostenido e inclusivo de nuestra sociedad, para destinar más recursos públicos a la inversión productiva y a los programas de reducción de la pobreza.
Costa Rica no puede seguir por el camino de la inoperancia por la falta de toma de decisiones y ante la ausencia de una reforma fiscal que genere los tributos que se precisan para sostener las funciones de un Estado moderno, el Estado echará mano al endeudamiento externo y sus consecuencias.
Finalmente, las reformas deben incluir impuestos que favorezcan a los pobres, o sea que tengan capacidad redistributiva real y que proteja los ingresos de los pobres. En segundo lugar, las reformas deben establecer sistemas fiscales más sencillos, con bases tributarias más amplias y por último las administraciones tributarias deben fortalecerse para que todos los ciudadanos y las empresas cumplan con sus obligaciones fiscales.
 

Luis Fernando Allen Forbes

Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare