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Viernes 30 Enero, 2015

A propósito del compromiso anunciado por el señor presidente de la República, Luis Guillermo Solís, para 2015


Reducción de trámites aduaneros

El año pasado, el presidente Solís se comprometió a simplificar 195 trámites para 2015; dicho anuncio coincidió con la publicación del reporte Doing Business 2014, que elaboró el Banco Mundial, en el cual Costa Rica bajó unos cuantos puestos, pasando de la posición 102 a la 126, en comparación con 2013.
De este compromiso, esperamos que el Presidente incluya los trámites aduaneros como un punto prioritario dentro de la agenda. Por trámites aduaneros se entiende, en el sentido más amplio, el conjunto de requisitos necesarios para el transporte de mercancías de un país a otro, cumpliendo con los procedimientos de importación y nacionalización respectivos según las regulaciones aduaneras internas, para evitar cualquier sanción.
El principal obstáculo dentro de los trámites aduaneros, sin lugar a dudas, lo constituye el mismo sistema TICA cuya vida útil ya llegó a su fin, y que requiere, de forma inmediata, que sea “actualizado”, o mejor dicho, que sea sustituido por un sistema mucho más eficiente que permita no solo revisar mercancías, guardar datos y generar estadísticas, sino también generar una serie de combinaciones para un mayor control aduanero por parte del Sistema Aduanero Nacional, especialmente sobre aquellas mercancías que tienen alguna incidencia fiscal.
Al ser un sistema lento y limitado, constantemente se presentan problemas en su uso, lo que le resta competitividad al país, máxime con la cantidad de tratados internacionales ratificados y próximos a ratificarse, generando una gran duda sobre si existe realmente coordinación institucional entre los distintos actores encargados de la atracción, facilitación y cobro de tributos en torno al comercio internacional.
Como si fuera poco, al problema se une la falta de uniformidad de criterios respecto a los alcances de interpretación del ordenamiento aduanero nacional, por lo que en la práctica, muchas aduanas actúan bajo su propia potestad sin cumplir con los lineamientos, criterios o resoluciones que al respecto emite la Dirección de Normativa Aduanera.
Asimismo, los importadores y agentes aduaneros no cuentan con una instancia centralizada dentro del Sistema Nacional de Aduanas, para que los apoyen en sus gestiones con el fin de facilitar el acceso a la información y comunicación con las autoridades aduaneras, por lo que quedan a la suerte de la aduana de turno, con el agravante de verse expuesto a un posible proceso sancionatorio en su contra por falta de información o asistencia.
El país debe mejorar su posicionamiento internacional, en especial en el ámbito comercial, por lo que se vuelve casi que obligatorio realizar una reducción de trámites aduaneros. Para esto, el país deberá invertir en infraestructura tecnológica para realizar los cambios necesarios al sistema TICA, además de lograr uniformar criterios entre todas las instancias y niveles jerárquicos de la Dirección General de Aduanas con el fin de crear mayor seguridad jurídica en las transacciones comerciales. La competitividad de un país se encuentra directamente relacionada con la eficiencia en la implementación de políticas gubernamentales orientadas a realizar cambios internos, por lo que en el caso de Costa Rica esto no sería la excepción.
 

Adriana Garita