Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

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Viernes 30 Diciembre, 2011


Reacomodos geopolíticos


Con ocasión del fin de año se acostumbra dirigir una mirada, a guisa de balance provisional, de lo ocurrido en los últimos doce meses. Considero que mirar hacia atrás resulta hoy imprescindible dada la magnitud y celeridad de los procesos que estamos viviendo. En esta primera reflexión hablaré someramente de lo que acontece en el mundo, pues la política de un país pequeño como el nuestro y situado en una región altamente sensible geopolíticamente, no puede ser entendida si no se toma en cuenta la influencia de lo que acontece en el ámbito internacional.
Lo más relevante en este año ha sido el reacomodo que afecta a la geopolítica mundial debido al fracaso de Estados Unidos como superpotencia única, acrecentada por la crisis económica del capitalismo occidental. El orden mundial se desliza hacia la multipolaridad; consecuencia de lo cual los pueblos se dividen en diversas regiones cada vez más definidas geopolíticamente.
La atención planetaria ha estado concentrada en los convulsionados países musulmanes y en la Unión Europea. En cuanto a lo primero, esta región se desangra en guerras cuyas implicaciones ponen en jaque la paz mundial. Por su parte, Europa se resquebraja debido a que la crisis económica ha alcanzado niveles tan profundos que pone en entredicho la existencia, no solo del euro, sino de la Unión Europea misma. Ante estos desafíos, la gran mayoría de los países de la región ha aceptado casi sin pestañear la enérgica hegemonía de la Canciller alemana Angela Merkel que, en la práctica, se ha convertido en emperatriz (Kaiserin) que quita y pone primeros ministros en Grecia e Italia y al presidente del Banco Central Europeo, todo con el obsecuente asentimiento de Sarkozy, presidente francés. Por fin el propósito de los Hohenstauffen en la Edad Media y su Sacro Imperio Romano Germánico y el de los Hohensollern que, desde Federico el Grande (segunda mitad del siglo XVIII) han soñado con una Europa prusianizada, se ve hecho realidad gracias al puño firme de una dama hija de un rígido pastor luterano. Ya solo falta que en todos los rincones de Europa, excepto Inglaterra (¿hasta cuándo?) se oiga de nuevo el himno alemán en su versión original: “Deutschland, Deutschland über alles”, mientras los gobernantes de la Unión Europea saludan reverentes la foto de la Kaiserin Angela die Erste exclamando: “Heil Merkel!”.
Feliz Año Nuevo.

Arnoldo Mora