Vladimir de la Cruz

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Miércoles 11 Junio, 2014

El Derecho a la Educación no se cumple (en Costa Rica), se viola por el Estado, no por los educadore


Pizarrón

¿Quién viola el Derecho a la Educación?

La educación como política de Estado, y de las autoridades de gobierno, es una preocupación desde los días de la Independencia. En la década de 1821-1832 fue una preocupación especial de los propios gobiernos locales que tomaron medidas en ese sentido, incluida la educación de mujeres. El primer Jefe de Estado, Juan Mora Fernández, fue un educador. En los años siguientes se mantuvieron estas preocupaciones.
Con el Dr. José María Castro Madriz se dio énfasis a este campo y se fortaleció la educación de mujeres. Ya funcionaba, aunque débilmente, la Universidad de Santo Tomás desde 1843, que fue cerrada en 1888.
En 1869 el presidente Jesús Jiménez Zamora impuso que la educación primaria fuera obligatoria, gratuita y costeada por el Estado. Así se dio un viraje fundamental en la formación general de la ciudadanía nacional, se golpeó, en cierta forma, el militarismo, el Estado asumió la formación de los futuros ciudadanos, lo que poco tiempo después refortaleció con las reformas de la década de 1880, La Ley General de Educación y su Reglamento, las llamadas Reformas de Mauro Fernández, y el impulso a la educación secundaria, junto con el impulso de la formación ciudadana o cívica en esos mismos años.
Los próceres de la Independencia americana, Bolívar entre ellos, llamaron la atención sobre la educación como un instrumento de liberación, de toma de conciencia, de formación de ciudadanos para el ejercicio del poder y para la vida en la República, para la defensa de sus Libertades y Derechos.
Las reformas educativas de principios del siglo XX y la Escuela Normal, en la década de 1910, fueron otros acicates en este proceso, que cobró fuerza después de 1948, con las reformas educativas de 1956, y luego con el establecimiento de la obligatoriedad hasta el tercer ciclo lectivo, y el sistema universitario público. ¿Pero, se cumple todo esto?
Hoy el Derecho a la Educación se concibe como un Derecho Humano. Se entiende como Derecho a educación primaria, gratuita, obligatoria, costeada por el Estado, a educación secundaria obligada hasta el tercer año de colegio, sin distinción social, racial o económica, con posibilidad de acceso a la educación superior, restringida por exámenes de admisión en las universidades públicas.
Incluye el Derecho de Educación a niveles de calidad en la preparación docente, en las condiciones de estudio, aulas, implementos, libros, bibliografías, instalaciones físicas, laboratorios, pizarras, materiales de estudio en general, alimentación básica de los educandos o escolares y colegiales, incluso universitarios, que muchos llegan sin desayunar o pasan sin ingerir alimentos en el día.
El Derecho a la Educación es la posibilidad de que el gobierno brinde el marco general para la educación disponible, realizable, accesible, aceptable y adaptable, como se considera en la Declaración de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU a toda persona, para asegurar el pleno desarrollo de su personalidad humana, su dignidad y del respeto por sus Derechos Humanos y libertades fundamentales.
En Costa Rica esto no está garantizado realmente por el Estado. Mientras haya niños en la calle y de la calle, haya alta deserción escolar y colegial, existan exámenes de admisión en las universidades públicas y altos costos de matrícula en el sistema de educación privada, haya escuelas unidocentes, malas instalaciones e insuficientemente acondicionadas, haya malos salarios para los educadores de primaria y secundaria, se les atrasen sus salarios, o mientras los educadores de primaria y secundaria no tengan condiciones materiales y económicas de preparación de lecciones, como los profesores universitarios, y no se le asegure a cada educando su alimento, libros, pupitres, aulas y condiciones adecuadas de estudio, el Derecho a la Educación no se cumple, se viola por el Estado, no por los educadores que con sus luchas tratan de dignificar la labor docente y asegurar el Derecho a la Educación.
 

Vladimir de la Cruz