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Jueves 2 Junio, 2011


Sobre estrategia energética, el Dr. Carmelo Mesa, Universidad de Pittsburg, EE.UU., publicó un libro en donde afirma que si bien no existen sistemas ideales, Costa Rica puede ser guía para las naciones que buscan un modelo de desarrollo

¿Quién se beneficia con un cambio de modelo?


En LA REPUBLICA del 26 de mayo de este año, bajo el título “Un modelo energético para el siglo XXI”, el Dr. Roberto Dobles, argumenta: “El no cambiar de modelo energético va a crear un severo retroceso de nuestro desarrollo, un aumento de las tensiones sociales, de la desigualdad y de la pobreza. En una época de cambio del paradigma mundial, tenemos que cambiar el modelo nacional también… nuestra dependencia de esa fuente energética, (petróleo) implica una creciente vulnerabilidad de nuestro sistema económico y social… no puede quedarse atrás de estos procesos de cambio en un sector, que afecta el progreso social, el desarrollo económico, la calidad ambiental, y el costo de los alimentos…”.
El 25/05/2011 informaba Europa Press que, en un: “encuentro, organizado por la Cátedra Endesa Red en colaboración con la Universidad de Sevilla…, sobre el modelo energético en España y el impacto en la economía del coste de la electricidad, ha debatido…, los costes de la electricidad —que dependen esencialmente de la estrategia energética y del mix de generación— son aún más sensibles al modelo elegido”.
El modelo eléctrico incide en los precios de la energía, de ahí la importancia de contar con los estudios técnicos y socio-económicos que justifiquen cualquier cambio, pues el nuestro ha demostrado ser uno de los más eficientes y favorables al usuario, en el mundo. Pero no podemos cambiarlo fundados en modismos, tendencias globalizantes, intereses de unos pocos (generadores privados, que serían los favorecidos), y menos en opiniones interesadas de políticos.
El Dr. Carmelo Mesa Lago, Universidad de Pittsburgh, EE.UU., publicó un libro titulado “Buscando un modelo económico para América Latina: Chile, Cuba y Costa Rica”.
Dice Mesa que si bien no existen los sistemas ideales y que cada país es diferente, en Latinoamérica, Costa Rica puede servir como guía para las naciones que buscan un modelo de desarrollo. “…me baso en el estudio de 20 indicadores económicos y sociales que permiten entender los resultados, y en ese marco puedo decir que, en conjunto, la experiencia costarricense fue la más exitosa”.
También la CEPAL, en “Evaluación de diez años de reforma en la industria eléctrica del istmo centroamericano”, Dic. 2003, manifestó: “El servicio empeoró, la cobertura no creció y las tarifas aumentaron…; no se han generado condiciones de competencia en el mercado al mayoreo; las pérdidas de electricidad han crecido a pesar de que reducirlas fue objetivo prioritario de la privatización…; la dependencia de los hidrocarburos ha aumentado alarmantemente en una región con vocación e historia hidroeléctrica; la emisión de contaminantes por consumo de hidrocarburos en la industria eléctrica es hoy una de las primeras causas de contaminación ambiental…
Los menos perjudicados son Panamá y Costa Rica, el primero porque el Estado se reservó 50% de la propiedad del sector y el segundo porque mantuvo el control de casi 90% de la producción y la figura de comprador único en manos del Estado, además de impulsar un ambicioso programa de generación hidroeléctrica, eólica y geotérmica con inversión pública”.

Gerardo Fumero Paniagua
Ingeniero