¡Cómo ha cambiado el periodismo deportivo!
Un medio escrito regala su contraportada y publica página completa con fotos a color, para comentar, analizar, comprobar o desmentir, que “el empujón o agarronazo de Keyner Browm a Ángel Zaldívar sí fue penal o no fue penal”.
En mis tiempos de cronista deportivo de ese mismo medio de comunicación, esta acción del partido entre Alajuelense y Herediano, quizá hubiese ocupado un par de renglones. En el periodismo deportivo moderno, se ofrece a los lectores una página completa, en la que se “analiza”, apoyados en un video de un aficionado, si la acción merecía ser considerada como penal o no.
En otro escenario, al panameño Tomás Rodríguez se le ocurre decir, para justificar su irregular arranque como delantero del Saprissa en la etapa de Vladimir Quesada, que él es un legítimo 9 y no puede jugar abierto por los costados. El decapitado estratega morado lo “ponía de extremo” y el canalero no funcionaba. Este detalle táctico tan simple, fue uno de los argumentos presentados para despedir al entonces técnico del Monstruo.
Caído Vladimir, en las entrevistas posteriores que se le hacen al delantero canalero, se le pregunta lo mismo.
¿Prefiere usted jugar de 9?
Y responde: “yo soy un nueve y me gusta jugar por el centro”.
La excusa del delantero panameño es barata y el “escándalo” que construyeron varios de mis colegas por un tema sin ninguna relevancia, patético.
Tomás Rodríguez tiene 26 años de edad, mide 1.83 metros y pesa 77 kilos.
Reúne TODAS las características físicas, para poder moverse sin problemas por todo el sector ofensivo del equipo.
Para un futbolista, digamos de las características físicas de un Álvaro Saborío, Mauro Quiroga, Gugui Ulate, Evaristo Coronado, Pity Valle, incluso Fernando Lesme, jugar por las puntas es más complicado.
Ellos sí son típicos nueves.
Pero Errol Daniels, Leony Flores, Mambo Núñez, Joel Campbell, Marco Ureña, Ariel Rodríguez, compañero de Tomás y decenas de futbolistas goleadores de nuestros campeonatos, eran, fueron y son, el 9 de sus respectivos equipos y no tuvieron, ni tienen el menor problema para jugar por los costados.
Si el mismo Tomás Rodríguez reconoce que no puede jugar de extremo y solo le gusta ser 9, es un futbolista tácticamente limitado, que no sabe explotar su liviano físico, muy apto para desarrollarse por toda la zona ofensiva de sus equipos.





































