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Miércoles, 22 de mayo de 2019



NOTA DE TANO


Peces gordos comieron atún

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 07 mayo, 2019

Gerardo Lugo, la sorpresa táctica de Jafet

Justa o injustamente, Herediano y Saprissa son calificados como equipos grandes de nuestro fútbol, etiqueta que no tienen, justa o injustamente, San Carlos ni Pérez Zeledón.

Pues bien, en la ida de semifinales del Clausura, los grandes hicieron honor a su credencial y fueron superiores a sus rivales “chicos”.

Herediano arrolló a San Carlos y lo venció 2-0 y Saprissa fue amo y señor en Pérez Zeledón, partido que terminó empatado 1-1 gracias al excepcional desempeño del portero Bryan Segura y sus enormes socios, los tres postes de su marco, que se encargaron de repeler metralla de la artillería morada.

Al Team en ocasiones se le califica como un huracán y eso fue lo que presentó Jafet Soto en su patio; un vendaval de fútbol que se le fue encima a los Toros desde el primer minuto, con una presión asfixiante y un fútbol envolvente, conducido por Yeltsin Tejeda, Randall Azofeifa y Jimmy Marín y, en esta ocasión, con un socio para José Guillermo Ortiz, el mexicano Gerardo Lugo, grata sorpresa en la formación del monarca.

Luis Marín fue agresivo en su formación, jugó con solo un volante central, Christian Martínez, al que arroparon Osvaldo Rodríguez, Diego Madrigal y José Luis Cordero, pero apenas le alcanzó el talento para equilibrar las acciones en algunos tramos del juego y montar leves contraataques. Lesiones tempranas de Alberth Villalobos y del mismo Cordero limitaron el accionar de la visita, superada por el campeón nacional de cabo a rabo, superioridad reconocida por el propio Luis Antonio al término del partido.

En Pérez Zeledón, a su técnico José Giacone se le ocurrió jugar sin defensa derecho, ni Jorge Ramírez, ni César Carrillo, y abrió al lateral a Dennis Castillo y lo pagó carísimo.

Randall Leal y Mariano Torres, este de enorme actuación, montaron la fiesta en ese sector y por ahí gestaron el gol del empate en el cierre del primer tiempo.

Los guerreros jugaron a su estilo, abrieron el marcador a su estilo, pero después del 1-0 conectado por Lauro Cazal tras tiro de esquina de Azcurra, el equipo de Walter Centeno montó un monólogo en el escenario, borró del zacate a los anfitriones que no salieron goleados, repetimos, por las paradas de Segura y los postes.

Cero dudas: los grandes borraron a los chicos y encauzaron la ruta hacia la final del Clausura con mínimos contratiempos. San Carlos y Pérez Zeledón quedaron contra las cuerdas. ¿Habrá K.O.?

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