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Viernes 15 Febrero, 2013

En un país como el nuestro los patrocinios pueden ser la principal herramienta para promover la competición de alto nivel de los deportistas, dadas las limitaciones económicas de las autoridades


Patrocinio de atletas: útil pero de cuidado

El mercadeo a través de patrocinios es una práctica común y efectiva, pero no está exenta de riesgos. No es inusual ver a personas famosas y apreciadas públicamente que se convierten en verdaderos dolores de cabeza para las marcas que los apoyan. Los ejemplos a nivel internacional abundan, el más reciente, por supuesto es el del exciclista Lance Armstrong.
Pero antes de él varias otras figuras famosas como Roy Keane, Michael Vick, Tiger Woods, han tenido problemas con sus patrocinadores debido a su conducta pública.
Si bien las empresas al invertir en deportistas realizan un apoyo al deporte y fomentan el crecimiento profesional de los deportistas, esta inversión debe poderse traducir en beneficios para sus marcas y su imagen. Sin embargo, los escándalos, problemas con la Ley, consumo de productos competidores, o incluso un mal rendimiento pueden generar ruido contra una marca incluso superior al beneficio obtenido del patrocinio.
Algunos de estos problemas son evitables. Por ejemplo, una primera precaución debe ser patrocinar solamente personas de una reputación y comportamiento intachables. Aun así, siempre el patrocinador está propenso a situaciones imprevisibles, cuyas consecuencias pueden minimizarse tomando las adecuadas previsiones.
Los problemas más comunes que se presentan con los patrocinios pueden ser delimitados de antemano en el contrato, el cual debería idealmente contener cláusulas previendo algunas de las situaciones que se puedan dar a futuro y sus consecuencias.
Además, se debe establecer qué ocurriría en casos que el contrato no pueda ejecutarse por motivos ajenos a la voluntad de las partes, como por ejemplo lesiones, suspensión de la competencia, etc.
Aquí se podrían establecer compromisos suplementarios del atleta que permitan a la marca obtener los beneficios esperados aun en ausencia de competencias, tales como participar en actividades públicas, visitar escuelas, firmas de autógrafos, etc.
En un país como el nuestro los patrocinios pueden ser la principal herramienta para promover la competición de alto nivel de nuestros deportistas, dadas las conocidas limitaciones económicas de las autoridades.
Por ello, cuantos más patrocinios exitosos existan habrá cada vez más empresas dispuestas a apoyar a deportistas.
Una adecuada negociación y estructuración de los contratos de patrocinio puede ayudar a aumentar este nivel de confianza, con evidentes beneficios para los atletas y para las marcas que los patrocinan.

León Weinstok
Abogado. Weinstok Abogados
[email protected]