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PARQUE O PARQUEO

Dinia Vargas [email protected] | Viernes 21 enero, 2011



Estadio Nacional podría matar La Sabana
PARQUE O PARQUEO
Defensas que está alistando Icoder podrían ser no adecuadas

Montones de basura, vendedores ambulantes y de vez en cuando los carros aparcados en la hierba, todos infestan el espacio público más importante de San José.
Ahora, la inauguración del Estadio Nacional amenaza con destruir La Sabana.
Nadie sabe cuántos vehículos podrían intentar estacionar en el parque, cada vez que el estadio albergue un gran evento.
Pero los conductores de varios miles de vehículos pueden invadirlo, dado el cupo del estadio de hasta 35 mil personas cómodamente sentadas, así como una falta casi total de lugares de estacionamiento en las zonas cercanas al recinto.
Para defenderlo ante esta incursión vehicular, los administradores del parque aseguran que hay un plan para instalar en febrero entrante 2.100 postes de cemento, a un metro y medio de distancia entre ellos, sobre todo en el perímetro de este espacio, a un costo de alrededor del equivalente a $80 mil.
“Vamos a ver si así los botan”, dijo Luis Peraza, director del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación.
Asimismo, proponen poner plumas a la entrada de todos los caminos que conducen al parque, a fin de controlar el tráfico.
El presupuesto para los postes está aprobado; y las autoridades esperan iniciar a mediados de febrero.
El plan requiere proceso de licitación, en el que se establecerá cuál empresa instalaría los mojones, que arrancaría hoy, además, insertar estas barreras tardaría al menos un mes.
Existe también la intención de colocar plumas en las calles que dan entrada a La Sabana, para obstaculizar el tránsito; no obstante, este plan todavía no ha sido precisado.
Mientras tanto, la inauguración del Estadio tendrá lugar el 29 de marzo, con un partido amistoso entre las selecciones de Costa Rica y Argentina.
Otros grandes eventos próximos que llegarían a La Sabana son el concierto de Shakira y un amistoso entre el equipo tricolor y la selección de China.
Si ICODER no puede instalar los puestos a tiempo, el daño que los vehículos estacionados ocasionarían al parque podría ser extenso.
“Lo destruiríamos totalmente, y perdería su sentido de ser un parque metropolitano, donde la gente puede ir a ejercitarse y a tener aire fresco”, dijo Jorge Polimeni, presidente de la Fundación Bandera Ecológica.
Incluso si los mojones estuvieran en su lugar, las motocicletas podrían fácilmente entrar.
Si bien los daños causados por motocicletas son inferiores a los producidos por los automóviles, podrían ser significativos.
Además, las motocicletas interferirían con los peatones y deportistas, siempre que haya una actividad diurna en el Estadio.
Los puestos serán de un metro y medio de altura, y un diámetro de diez centímetros, enterrados unos 50 centímetros en el suelo, y fabricados de cemento “y titanio”, confirman las autoridades.
Señalan también que los postes harían a La Sabana parecer una zona militarizada, pero no hay alternativa a este enfoque, si el parque se ha de proteger.
Una opción sería la de remolcar los vehículos de infractores, lo que evitaría desfigurar el perímetro del parque y produciría ingresos, a la vez que se evita el costo de los mojones.
Sin embargo, no ha sido posible llegar a un acuerdo entre el ICODER y la Policía de Tránsito, para efectuar esta alternativa.
La Sabana ya ha experimentado por varios años problemas de mantenimiento, dado que cuenta con un presupuesto de tan solo el equivalente a $200 mil al año.
Para efectos de la limpieza, los administradores durante la mayor parte del año cuentan únicamente con cuatro jornaleros, para revisar 72 hectáreas.
Actualmente, están muriendo varios árboles por vejez; con el INBioparque las autoridades analizan la opción de sembrar otros; no obstante, todavía no hay plan formal, ni presupuesto confirmado.
La Sabana además atrae un gran número de vendedores ambulantes, que ofrecen comida, juguetes e incluso DVD y joyas, especialmente los fines de semana.
Ninguno tiene permiso para operar en el parque.
Pero los administradores no tienen una política definida en el otorgamiento de licencias o de expulsión.
Muchas personas también dejan su carro dentro del propio recinto, especialmente los fines de semana y días festivos.
Sin embargo, la administración no cuenta con personal, que pueda mantener fuera los vehículos.
Por su parte, la Policía de Tránsito nunca multa los carros y motos ilegalmente estacionados.
Dinia Vargas
[email protected]