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Martes 27 Octubre, 2009

Nuevos enfoques de la fiscalización tributaria

Cuando presenciamos la necesidad del Estado en hacerse de recursos para financiar sus gastos corrientes, en un momento donde cualquier asunto que tenga facciones de una reforma tributaria es políticamente inviable, no es de extrañar que la Administración Tributaria haya aumentado la cobertura y profundidad de los procesos de fiscalización. Salen los funcionarios de fiscalización con la mentalidad de aquel símil, “como los cazadores de la tribu”, quizá nunca tan descriptiva es esta frase hoy.
Los contribuyentes cuando son notificados del inicio de una fiscalización entran en pánico, particularmente el contribuyente primerizo en estas lides, y se le crean interrogantes respecto a qué puede hacer o no la auditoria fiscal, qué derechos le asisten como contribuyente, cómo responder.
La primera razón que da origen al temor es la carencia de conocimiento. Lo que debe conocer el contribuyente es que no está enfrentando un juicio apocalíptico universal. Por otra parte, que dichos procesos son cada vez más normales y objetivos, por lo que no debe sentir un innecesario sonrojo, que le provoca una actitud de negocios cerrada que pretende evitar el “escándalo de su desnudez fiscal”, lo que considera un agravio.
Algunos se someten al proceso, sin entender que este es un proceso jurídico, por ende reglado que no admite el desconocimiento de los derechos fundamentales, como los de libertad de empresa, no autoinculpación, el debido proceso, etc. El resultado es esperable, el contribuyente llega al experto fiscal con la notificación del traslado de cargos, cuando ya todo lo que puede es litigar, además con plazos perentorios.
Para evitar esas consecuencias, muchas veces abultadas, aconsejamos no esperar al final para buscar un experto en impuestos, desde que recibe la notificación de inicio de fiscalización, procure ayuda profesional, que con un enfoque estratégico enfrente esta práctica de fiscalización cada día más incisiva.

Carlos Camacho Córdoba
Contador público autorizado