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Gobierno y APM podrían llegar a acuerdos que ayuden a flexibilizar la posición de Japdeva, entidad que además de brindar los servicios portuarios, ha de ser ente propulsor del desarrollo de la provincia a través de la inversión en obras de interés comunal e infraestructura al servicio de los habitantes


Nueva terminal de APM, inminente

Un nuevo puerto de contenedores en Moín, Limón, está cada vez más cerca de convertirse en realidad, tras el fallo de la Sala I a favor de la terminal de APM, el jueves de la semana pasada.
El sector privado en general aprueba que se le dé el visto bueno final al inicio de las obras de este megapuerto de contenedores, ya que impulsaría fuertemente la competitividad del país, así como el desarrollo económico de Limón.
También cuenta este proyecto con el apoyo del gobierno, aún cuando no se conocen todavía los detalles de la decisión de la Sala I, que aceptó, eso sí, que el plan puede continuar dado que no constituye un monopolio en el negocio de los puertos caribeños.
El último paso entonces, luego de unos cinco años de gestiones, es obtener el visto bueno de Setena, que cuenta desde setiembre pasado con todos los insumos necesarios, presentados por la empresa APM.
No obstante, el último escollo a vencer para dar este paso adelante en materia de servicios portuarios que tanto necesita el país, es la oposición del sindicato de Japdeva, en representación de trabajadores que operan el puerto actual de Moín.
Este es el panorama a hoy, y por eso se genera una gran expectativa de que las obras para la nueva terminal de contenedores pueda comenzar en 2015, y haya entonces esperanza de que Costa Rica deje de estar tan rezagada en este importante servicio.
El actual puerto de Moín no se amplió ni modernizó oportunamente, llevando al país a ocupar la casilla 115 en el mundo, en lo que a calidad de puertos se refiere, lo cual ha generado la urgencia de tomar medidas para solucionar el problema.
En este marco, el gobierno actual está dando su apoyo al proyecto de APM, a quien se le otorgó formalmente una concesión en marzo de 2011.
No obstante, hacia el final ya de este penoso camino para poder realizar la obra, el gobierno deberá resolver de la mejor forma posible la amenaza de firme oposición del sindicato de Japdeva, que en su momento contó con el apoyo de la Cámara de Bananeros.
Gobierno y APM podrían encontrar salidas a esta situación, mediante acuerdos que ayuden a flexibilizar la posición de los trabajadores del muelle.
Entre las funciones de Japdeva está la de ser ente propulsor del desarrollo de la provincia de Limón, a través de la inversión en obras de interés comunal e infraestructura al servicio de los habitantes de esta región.
No obstante, la economía de la provincia no ha progresado como se esperaba y esto lo viene sufriendo desde hace décadas la población local.


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