Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 26 Mayo, 2012


El equipo base de El Salvador es fuerte y competitivo; ya nos complicó las cosas en la última Copa Oro donde nos sacó un empate uno a uno, dirigidos entonces por Ricardo La Volpe.
Cuentan con un portero de mucha categoría, con roce internacional y es Miguel Angel Montes, que juega para el Isidro Metapán.
La zona defensiva la integran Luis Anaya de la Universidad; Moisés Xavier García que juega en el Firpo, Reynaldo Antonio Hernández del Vista Hermosa y Marvin René González del Aguila, actual campeón del fútbol cuscatleco.
El técnico Israel normalmente convoca a Steve Purdy, un defensor que juega en el Timbers, Portland de la MLS y está nacionalizado salvadoreño, lo mismo al destacado defensa del campeón Aguila, Deris Ariel Umanzor. Mark Lester Blanco, que le hizo un golazo a Cuba en la última Copa Oro, es otro candado en la retaguardia salvadoreña.
Pero sin duda, el punto fuerte del rival de Costa Rica es el mediocampo liderado por el veterano de mil batallas, Eliseo Quintanilla, un icono del seleccionado salvadoreño, referente, exjugador de Alajuelense y hoy estrella del Municipal chapín.
A Eliseo lo acuerpan los dos hermanos Alas, Jaime y Dennis, integrantes del Firpo y a quienes el técnico considera piezas fundamentales en el esquema del equipo. Jaime, el menor de los Alas fue formado en las canteras del River Plate de Argentina y es sin duda un futbolista de exportación.
Otros valores destacados de la cintura salvadoreña son Willian Osael Romero, una de las figuras más sobresalientes del campeonato local y campeón con el Aguila, Víctor Samuel Turcio y el veloz Rudy Corrales.
La artillería salvadoreña es peligrosa y la lideran dos goleadores de estirpe: Rodolfo Antonio Zelaya del Alianza y Arturo Alvarez, compañero del costarricense Alvaro Saborío en el Real Salt Lake de la MLS.
Hay un veteranazo de mucho protagonismo y que ahora juega de relevo, joya del fútbol salvadoreño, Rudy Valencia y un delantero mexicano que está nacionalizado y que se formó en las fuerzas básicas de los Pumas, de nombre Arturo Albarrán.
Los dirigentes salvadoreños no han dejado nada al azar, saben, como sus colegas costarricenses, que este juego del 8 de junio es crucial, que Costa Rica está obligado como local a ganarlo y ellos dispuestos a pescar algo en la Sabana. Un empate es buen negocio y si ganan dejan a la Tricolor bien temprano contra las cuerdas.

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