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Martes, 11 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 23 mayo, 2012



Lionel Messi tiene que alzar como capitán de Argentina la Copa del Mundo, si quiere ser calificado unánimemente como el mejor futbolista de todos los tiempos.
Argentina tiene la palabra.
Porque la interrogante que lanza la gente de fútbol es solo una.
¿Por qué Messi es estrella en Barcelona y uno más con Argentina?
La respuesta también es solo una.
En Barcelona tiene a Andrés Iniesta y a Xavi Hernández, dos monstruos en la arquitectura del juego del fútbol; un par de cerebros lúcidos y trepidantes que se unen al talento natural de Lionel y a su inteligencia para romper las retaguardias de los equipos más cotizados del mundo, como cuchillo a mantequilla.
Messi, Xavi e Iniesta, claro que con la ayuda de Alvez, Piqué, Puyol, Abidal, Cesc Fábrega, Busquets, Pedro y el chileno Sánchez, hicieron del Barcelona de Pep Guardiola el mejor equipo del mundo. Messi calzó perfectamente dentro de esa maquinaria.
No sucede lo mismo con Argentina.
Todavía, los mediocampistas de la selección argentina, jugadores de tanto renombre como Javier Mascherano, Fernando Gago y Erik Lamela, Maxi Rodríguez y Angel Di María, por citar al grupo de volantes estelares y legionarios del equipo de Javier Sabella, no han podido hallar la ruta que transitan casi a ciegas los mediocampistas catalanes, para que con Argentina explote todo el talento de Messi.
La Albiceleste encabeza, junto al campeón de América, Uruguay, la eliminatoria suramericana en ruta al Mundial en Brasil; los argentinos son uno de los favoritos a levantar la Copa. Este debe y puede ser el Mundial de Messi y entonces sí, se acabarán discusiones y comparaciones.
Tremenda responsabilidad la de los compañeros de Messi en la selección de Argentina. ¿O lo ayudan a ganar el Mundial o puede que el genial futbolista se quede injustamente sin ese título que merece: el mejor futbolista de todos los tiempos?
En Brasil 2014, Lionel Messi puede ponerle la cereza a su propio pastel.
Si alza la Copa, ahora sí Pelé y Maradona tendrán que bajarse de sus respectivos pedestales y rendirle honores al nuevo rey.
Comparaciones… las odiosas comparaciones.

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