Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 30 Abril, 2012


Reinó la mediocridad.
Los dos partidos de ida de las semifinales fueron un adefesio y un bostezo.
A pesar de que son pocos los actores de estas instancias los que van a formar parte de la Selección Nacional, de cara a las eliminatorias, no se puede dejar de pensar y preocuparse por el bajo desempeño de nuestros futbolistas.
Estamos hablando de los cuatro mejores equipos del campeonato, que se “pulieron” para presentar un par de partidos de los más malos que se han celebrado en la parte final del torneo, cuando se supone, por lo cercana que está la corona, se debería jugar mucho mejor al fútbol.
Si Herediano y Pérez Zeledón ofrecieron un partido de escaso nivel, el de ayer entre Saprissa y Santos lo superó y por mucho en inoperancia.
Vimos jugar a casi 50 jugadores de los equipos que se clasificaron a las semifinales y no podemos ponerles Nota de 7, ni a diez de ellos.
Mauricio Wright se da el lujo de formar sin defensores izquierdos; ubica en esa franja a dos marcadores que son derechos, que se nota a la vista desde que empezó el partido que no pueden ni pararse porque les estorba el puesto; nos referimos a Kendall Waston y sobre todo a Roberto Wong, y Herediano no aprovecha este desbarajuste, a pesar de que Odir Jacques ubica en ese carril a quien llama el mejor jugador de Costa Rica, Oscar Rojas.
Sé que no sé nada de fútbol, pero quedo atónito y sorprendido cuando Wrigth saca a los dos Monge que le estaban moviendo al equipo y peor cuando Odir sustituye al mejor jugador en este partido: Carlos Hernández, quien desde luego queda sorprendido por su salida.
Además, no deja de ser curioso que los seguidores del Herediano, después de que su equipo arrasó al Saprissa, jugándose un partidazo según Guimaraes y Juan Carlos Rojas, lo abandonaron en las gradas el sábado. ¿Será que no creyeron en el triunfo ante los morados?
Y estos se contentaron con meter un penal en el minuto 3 y luego se dedicaron a ver jugar al Santos, que se entretuvo 87 minutos tocando la pelota por toda la cancha del Saprissa hasta el hastío y con solo un remate a gol.
Los partidos de ida de las semifinales se inundaron de mediocridad; casi que debemos exigirles a los cuatro directores técnicos por lo que está en juego, que obliguen a sus futbolistas a elevar el desempeño para que los costarricenses le pongamos un rostro más positivo a la eliminatoria.

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