Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 25 Abril, 2012


“Santos ESCOGIO jugar contra Saprissa”.
No lo escribió Tano.

Es el título de LA NACION de ayer, página 34.
¿Por qué Santos escogió jugar con Saprissa y no se acomodó, como lo sugirió Tano, para escoger a Pérez Zeledón como rival?
La respuesta es obvia.
Se llama recaudación.
Escoger a Saprissa en lugar de Pérez Zeledón puede significar una diferencia a favor de los guapileños de ¢100 millones.
¿Los desecharía usted?
Ahora. Esa “palabrita” de escoger, escrita por LA NACION y no por Tano, es la que ensució el campeonato y es de lo que venimos hablando desde que dijimos que a Pérez Zeledón le convenía perder con Santos; a Santos perder con Cartaginés y a Saprissa perder con Herediano.
Los pésimos resultados del Alajuelense; la crisis que vivió el Herediano antes de la caída de Jafet; las malas presentaciones del Saprissa en su estadio y hablamos de tres de los grandes de nuestro fútbol, combinadas con la campaña excepcional de Pérez Zeledón y la sorpresiva temporada del Santos, le cambió totalmente el panorama a la cima de la clasificación.
Una vez que se instalaron en ella, generaleños y guapileños, se fueron reduciendo a dos los espacios para clasificarse. Cartaginés ocupó uno de esos el 90% de la campaña; en el cierre, Saprissa se lo arrebató.
Quedaba solo un espacio y el Alajuelense venía apretando para conquistarlo. Cartaginés fue goleado en el Saprissa y Odir mantuvo invicto y ganando al Herediano. Así se llegó a la penúltima fecha donde la Liga fue netamente superada por San Carlos que la enterró, pero dejó la tapa del ataúd abierta.
Se llegó a la última fecha.
En esta, una cosa era absolutamente segura, no importa lo que pasara en otros escenarios.
Si Herediano derrotaba al Saprissa, Alajuelense quedaba eliminado.
También si Cartaginés empataba con Limón y también si Pérez empataba o ganaba a la Liga.
Pero, la papa en la mano la tenía el Saprissa, que no dependía para deshacerse de su máximo rival de lo que hicieran los brumosos.
Saprissa podía ser el juez que dictara la sentencia y la dictó.
Estoy completamente seguro y lo siento en mi conciencia y en mi corazón, que el Saprissa prefirió eliminar al Alajuelense que ocupar el primer lugar y así lo escribí.
Y estoy completamente seguro de que en posición similar al Saprissa, el Alajuelense hubiera hecho exactamente lo mismo.
El cómo o qué hizo el Saprissa para lograrlo queda sujeto a interpretaciones, todas respetables, incluso la nuestra.

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