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Martes, 11 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 11 febrero, 2012



¿Recuerdan a Salvatierra, González, Acosta y Meneses?
Parece la retaguardia manuda de la prehistoria.
¿Hace cuánto no juegan juntos?
¿Recuerdan a Ureña y McDonald?
¿Han oído hablar de Heiner Mora, Gabriel Badilla y Josué Martínez?
¿Y de aquéllos carajillos como Campbell, Golobio y Ruiz?
Un par de torneos cortos atrás, el 90% de estos hombres hubieran alineado en el clásico del próximo domingo. Hoy no están.
A Alexandre Guimaraes le ha costado mucho estructurar a su equipo; se debe tomar en cuenta de que apenas está en su segunda temporada. Oscar Ramírez, a pesar de tantos sobresaltos, se las ha ingeniado para conquistar tres coronas seguidas.
Los dos grandes del fútbol costarricense se presentan en el Morera Soto con etiqueta de perdedores, pegada en sus uniformes tras las respectivas derrotas de la última jornada: Saprissa mordió el polvo con el nuevo líder, Pérez Zeledón, y la Liga cayó en el infierno del Puerto.
Hoy son otros los que están en la cúspide: Pérez Zeledón y el Cartaginés, ya Herediano asomó la nariz, de manera que manudos y morados tienen que apurarse porque si los inquilinos de la cima no aflojan, lo hemos escrito en los últimos días, perfectamente alguno de los cuatro grandes, o quizá dos, si aprietan equipos como Santos, Puntarenas, Limón y San Carlos, se pueden quedar fuera de los primeros cuatro puestos y adiós campeonato.
Aunque no lo digan públicamente, uno sabe que en sus adentros, Ramírez, Guimaraes y Jafet Soto confían en que al final de la ruta, sus equipos estarán entre los primeros cuatro y se clasificarán a la segunda fase. De ser esta esperanza cierta: ¿quién se queda afuera?
¿Pérez Zeledón o Cartaginés?
Muy difícil asegurar esto, de manera que el tiempo apremia y a la Liga y al Saprissa no les queda más remedio que apurar el paso y en el caso específico de los erizos; dejar de perder. Tres derrotas en cinco partidos no son números acostumbrados en el sendero habitual del tricampeón y en cuanto al Saprissa, si bien es cierto hasta el domingo pasado fue que cayó, su camino en el Verano ha sido emocionalmente inestable, recordando que dos de los triunfos que suman fueron amarrados en la Saprihora, un detalle que quizá hizo justicia en aquellos momentos, pero que no habla bien del desempeño del grupo durante todo el desarrollo de los juegos.

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