Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 31 Diciembre, 2011


Terminemos el año rescatando esta emotiva narración de ESPN deportes.
“La madre de un bombero de Texas que falleció cuando trataba de atrapar una pelota que Josh Hamilton lanzó al graderío a mediados de este año, manifestó poco después su deseo de que el jardinero de los Vigilantes siga arrojando obsequios a los espectadores.
Suzann Stone dijo que para un aficionado al béisbol constituye un recuerdo especial el quedarse con una pelota usada para disputar un juego. Envió su solicitud a Hamilton en una carta, poco tiempo después de que Shannon Stone, de 39 años, falleció tras irse por encima de la barandilla y precipitarse unos seis metros hacia el suelo de concreto, durante el juego del 7 de julio en el Rangers Ballpark.
Shannon Stone se estiró en busca de atrapar la pelota arrojada por Hamilton, seguramente para obsequiarla a su hijo de seis años, Cooper, quien atestiguó la tragedia.
La madre del bombero fallecido consideró que sería una pena si Hamilton deja de lanzar pelotas a los espectadores.
‘Simplemente no quiero que deje de hacerlo’, señaló. ‘Ello sería muy triste, porque muchos niños pequeños y sus padres van por ese motivo al parque. Esto fue un accidente’.
Shannon Stone fue bombero en Brownwood durante 18 años. Asistió con Cooper al encuentro con la intención de atrapar una pelota. Incluso, ambos se detuvieron de camino al estadio, a fin de comprar un nuevo guante para Cooper.
Suzann Stone miraba el juego por la televisión esa noche, deseosa de ver a sus familiares en la zona del graderío donde Cooper le dijo que estarían. Sin embargo, no vio la caída, y fue otro de sus hijos quien le dio la noticia del deceso.
La mujer dijo saber lo especial que resulta para alguien quedarse con una pelota en un juego de los Rangers. Cuando Shannon Stone tenía entre 12 y 13 años, ella y su marido lo llevaron a un encuentro de los Rangers, para que viera a su ídolo, el antesalista Buddy Bell.
Bell conectó un batazo de foul. La pelota fue desviada por el viento y cayó cerca del lugar donde estaban sentados los Stone. Atrapar esa pelota significó mucho para su hijo, pues la había bateado su jugador favorito, dijo Suzann.
De ningún modo consideramos que él fue responsable del accidente. El hizo algo muy bonito y simplemente las cosas salieron mal”.
¡Feliz 2012!

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