Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 21 Octubre, 2011


Sigamos con el juego entre Morelia y Alajuelense.
Empecemos con un poco de humor.

Le pregunté a un compañero: ¿por qué un árbitro tan deficiente como el canalero Roberto Moreno nos sale hasta en la sopa y dirige tantos partidos importantes seguidos? y me respondió: “es que cobra más barato”. El del “chile” fue Walter Ballestero.
¿Cómo Alajuelense se derrumba en 15 minutos después de jugar tácticamente un partido casi perfecto en la primera parte?
Y por aquí nacen las dudas que dejé abiertas en el comentario de ayer, cuando expresé que de este Morelia no se nada.
Fue un hecho de que al Alajuelense lo liquidaron los tres cambios que ordenó Tomás Boy para el segundo tiempo: los ingresos de Johao Rojas, Aldo Ramírez y Miguel Sabah rompieron la retaguardia manuda, la quebraron y la hicieron ver impotente para detener el huracán. Recordemos cómo en la jugada anterior al empate, luego de una pared de ensueño, fue Rojas el que botó el gol cara a cara con Pemberton. Al rato no perdonó y empató en dudosa posición.
Me indican los que más saben que estos jugadores que entraron en el segundo tiempo son titulares de los Monarcas.
Pregunto entonces, cómo si Morelia jugaba un partido decisivo en el que estaba obligado a triunfar, no alinearon desde el principio. La respuesta que recibí es frustrante.
No le tenían ningún temor al Alajuelense.
Pensaron domarlo con eso que llaman los “expertos” un equipo alternativo, pero como les salió respondón en la primera parte, que terminaron ganando y jugando muy bien, el técnico Boy acudió a sus jugadores estelares y en un santiamén le dio un vuelco al resultado. Deprimente sin duda la conclusión.
¡Qué partido más extraño este entre Monarcas y manudos!
El Alajuelense cumple un primer tiempo sobrio, sereno e impecable, bien alineado el equipo, coronado con ese golazo de Gabas, y en un cuarto de hora desaparece del mapa.
Esto no fue un gol de vestuario. Fue una derrota de vestuario.
¿Qué pasó y que se habló en el vestidor del Alajuelense en el descanso y que pasó en el vestidor del Morelia?
Porque fue en el vestidor donde Tomás Boy le ganó el partido al Machillo.
Fue tan rápido y contundente el golpe del Morelia, que muchos sentimos la sensación negativa de que después del 2-1, el Alajuelense no tenía cómo empatar el partido. El remate agónico de Palma fue casi accidental.
¿Cómo y por qué se esfumó la Liga del primer tiempo?

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