Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 26 Abril, 2011


Me llovió duro en las redes sociales por afirmar que el juez Henry Bejarano no pitó “el penal que Roberto Wong le hizo a Erick Scott”; el saprissismo reaccionó molesto y desde luego no podía faltar la etiqueta del Tano, antisaprissista.
También algunos seguidores del Herediano se enojaron porque Tano solo habló de los errores del Alajuelense y no dio mérito a las hazañas y buenas acciones de los jugadores florenses. Supongo que esto lo dicen porque soy seguidor de la Liga.
El que un periodista deportivo manifieste públicamente desde que empezó su carrera, cuál es el equipo de sus simpatías, lleva a este tipo de cuestionamientos; se expone el comunicador a que lo tilden en cada análisis de parcializado a favor de su equipo.
La mayoría de los costarricenses, gustan más del periodista acomodado y calculador, de aquel, o aquellos que por conveniencia y cálculo, no dicen cuál es el equipo de sus simpatías para no comprarse broncas.
En La Nación de ayer, página 45A, la señora Helena María Fonseca, administradora de empresas, escribe un interesantísimo artículo que tituló: “El calculador”, y dice entre otras cosas “triste personaje que se desliza sobre su tablero de ajedrez y calcula cada jugada de su vida. Emprende una danza de cortos pasos y falsas poses que como los viejos ríos, está llena de vueltas inútiles. Su motor: el interés y la utilidad.
Su balance de situación está lleno de pasivos, de deudas existenciales. No acomete, no asume ni se compromete. Su temor le impide navegar mar adentro, donde el viento es fuerte y el oleaje prueba a los hombres. Prefiere quedarse en la orilla. Transita una vida rutinaria y cómoda. Carece de juventud y espíritu. No aprende ni vive.
Desconoce la apertura pues tiene constantes mecanismos de defensa. En vez de sumar y capitalizar, resta y divide. Cree vencer dividiendo, pero no se da cuenta de que está ya vencido por su propio orgullo, por su propia vanidad”.
Este artículo de doña Helena es sensacional; apenas resumí algunos párrafos, dedicados a los “profesionales” de la comunicación que por cálculo, niegan su saprissismo, su amor a la Liga, al Herediano o al Puerto. Ellos, jamás van a recibir ataques en las redes sociales, porque no tienen color; son descoloridos; no se comprometen…viven en la orilla.

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