Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 22 Octubre, 2010


¿Quién o quiénes llevaron al Club Sport Herediano a esta desgracia?
Porque no es placentera ni normal la situación caótica que vive hoy la histórica institución florense.
Que el más grande equipo de las jornadas internacionales del fútbol costarricense haya quedado en bancarrota, es responsabilidad de alguien o de varios; igual sucedió en el Deportivo Saprissa.
Con las arcas vacías por decisiones irresponsables acumuladas temporada tras temporada por dirigentes fanáticos, el Herediano, lo mismo que el Saprissa, cayó en manos de magnates con la billetera repleta, pero sin conocimientos del fútbol. Si bien es cierto el fútbol es una empresa, una industria, reúne facetas que los simples empresarios no saben ni manejar, ni controlar.
Jorge Vergara compró al Saprissa y la familia Sotela Blen al Herediano.
A los dos núcleos, los seguidores de estos prestigiosos clubes deben agradecerles el que a los portones de sus estadios no les pusieran candados. Pero, si en el amor en ocasiones billetera mata galán, en el fútbol no sucede lo mismo.
Cuando doña Roxie Blen decidió invertir en el Herediano, el club estaba quebrado; curiosamente le metió mucha plata, pero sigue quebrado.
Por los antecedentes de sus familiares más cercanos en otros equipos, específicamente en Liberia, la fórmula radica en meter dinero y fichar con muy buenos salarios a los mejores futbolistas disponibles. Se supone que eso, por sí solo, acarrea patrocinadores y gradas repletas. No es así.
Herediano se convirtió en cuestión de minutos en una bomba de tiempo y esto fue señalado con muchísima anticipación por varios analistas. Ahora, el aparato explotó.
¿Culpables?
¿Responsables?
Los pasos en falso se iniciaron en el Herediano, como en muchos otros clubes después de Italia 90. El equipo se infló y ahora, se desinfló.
Facilísima la deducción: Herediano fue bicampeón nacional en 1978-1979; campeón nacional en 1981, 1985 y 1987. Cara a cara con los dos grandes, Saprissa y Alajuelense. Después de Italia, solo el título de 1992 con Juan Luis.
¿Quiénes fueron los responsables de que el club se fuera de cabeza al despeñadero?
Basta con repasar la lista de las juntas directivas de la época: dirigentes fanáticos, cegados, que pagaron caprichos y que jamás planificaron mínimo con estudios de facturación.

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