Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 5 Julio, 2010


Y qué querían…¿que la dejara pasar?
Olvidemos el dramatismo del momento; el preciso instante de la acción; lo que significaba el hecho.
¿Qué diferencia existe reglamentariamente, cuando un portero se sale del área y toca el balón con la mano, a que un delantero se meta en el área y haga lo mismo?
Si un delantero deja rezagado al defensa rival y se mete al área y el defensa se lanza como en piscina, le agarra los pies y lo derriba antes de que remate…¿cómo se analiza la acción del defensor?
¿La catalogamos como juego sucio o fue que el defensor acudió al último recurso que le permite el reglamento para cortar la acción?
Se ha armado tremenda discusión en todo el mundo por la jugada del uruguayo Luis Suárez; los puristas la calificaron como atentado al “fair play” y le meten sal a la herida cuando hacen alusión al pésimo ejemplo que dan a los niños, acciones como estas.
No comparto ese criterio.
La acción desesperada, al límite y sin un segundo de tiempo para razonarla del jugador uruguayo, es totalmente lógica, máximo dentro de las circunstancias del partido, el marcador y lo que estaba en juego en esos minutos.
Si el balón pasaba, Uruguay quedaba eliminado.
Si el balón se detenía, con manos, uñas o dientes, había una oportunidad de evitar la eliminación.
¡Manos a la obra!
Suárez cometió un acto antirreglamentario y fue sancionado con todo el peso de la ley: expulsión, penal y suspensión.
Su jugada no la permite el reglamento pero forma parte del juego; se puede dar en cualquier momento en cualquier centímetro del terreno de juego.
Jamás podríamos calificar su mano como juego sucio; tampoco como acción inteligente o de astucia; fue simplemente una acción desesperada, que posteriormente trajo diferentes consecuencias, no previstas, ni planeadas por el infractor a la hora de su, valga la redundancia, infracción.
Meterle esa mano a la bola, puede que sea un mal ejemplo para los niños, pero igual lo serían, o lo son, cada patada, cada hachazo, cada penal, cada codazo, acciones improcedentes pero propias cuando hay competencia.
La mano de Luis Suárez no es un acto que atente contra la ética; debe analizarse como una jugada propia y lógica en el momento en que se produce.
O…¿qué querían?
¿Que la dejara pasar?

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