Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 12 Agosto, 2009



Tengo la impresión y siento que transmito el pensamiento de muchos costarricenses, en el sentido de que el 5-0 que México le propinó a Estados Unidos en la final de la Copa Oro, se puede revertir esta tarde con un Aztecazo Dos.
Aunque las estadísticas resultan contundentes a favor de México, que les ha ganado a los estadounidenses 21 de 22 partidos jugados en el Estadio Azteca, no sé por qué, mero presentimiento, se me ha metido entre ceja y ceja que los pupilos de Bob Bradley van por la revancha y darán el sorpresón.
Por lo menos dejamos escrito nuestro sentimiento; ya sabemos a lo que nos exponemos si triunfa México, porque quien opina siempre entra en problemas. Los que nunca se definen por nada; los incoloros, inodoros e insípidos pasan por la vida sin polémica y eso debe ser muy aburrido, aunque deja dividendos… sobre todo económicos.
Hace muy pocos días escribimos una nota defendiendo el fútbol de Pablo Salazar, agregamos luego que nos extrañó que Rodrigo Kenton lo desenchufara de la convocatoria para viajar a Honduras y en su lugar llamó a Cristian Montero.
¡Ni para qué!
Después de la goleada a Liberia Mía, se nos inundó el correo de mensajes en contra del fútbol de Salazar.
Así es la cosa, mariposa.
Hoy es una fecha de presión en Concacaf, pero solo se pueden dar dos resultados para que Costa Rica pierda el primer lugar de la clasificación: victoria de Estados Unidos en México y derrota de la tricolor en Honduras.
Un par de empates entre los cuatro gallos de la eliminatoria, sería de alto beneficio para la tricolor, porque todo quedaría igual en la cima, con la ventaja para ticos y estadounidenses que pescarían en mares ajenos .
La pura verdad que el que está contra las cuerdas es México, para el que resultaría catastrófico caer en el Azteca porque entonces sí, se le complica la clasificación al Mundial. Habrá que analizar hasta dónde llega la motivación de los pupilos del Vasco Aguirre tras conquistar la Copa Oro con esa espectacular barrida al final.
Debo reconocer que de por vida le guardo un inmenso respeto al fútbol hondureño; es el rival al que más le temo; más que a Estados Unidos y México. Sin embargo, algo extraño sucede a lo interno de los futbolistas catrachos que no la pegan a la hora buena, pierden partidos inverosímiles y se caen de las clasificaciones. Confiamos en que hoy suceda algo parecido.
Estamos optimistas de que Costa Rica se juegue otro partidazo, como lo hizo acá contra Estados Unidos y en la Copa Oro frente a México. No creo para nada, que el 6-0 que recibió Liberia influya en el juego de hoy, aunque repitan en la formación de Kenton, jugadores que se tragaron aquella paliza.
Y finalmente, si perdemos, las posibilidades de clasificarse al Mundial se mantienen intactas; por todo esto, sabemos que Kenton le ha bajado el volumen de decibeles al cotejo.

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