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Sábado, 17 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 08 diciembre, 2015


Cuando se presenta un cierre de campeonato tan dramático como el de esta temporada, donde las posiciones de los semifinalistas no se van a conocer hasta que termine la fecha 22, última de la etapa de clasificación, resulta complicado convencer a los representantes de los clubes de intentar jugarlo de forma diferente.
Y el drama de la última jornada se ha presentado en torneos anteriores, lo que provoca muy buenas recaudaciones que solventan los problemas económicos de los equipos.
A los dirigentes de los clubes les da pánico jugar un campeonato más justo, como aquellos de todos contra todos a cuatro vueltas con visitas recíprocas, por temor a que los favoritos se ahuyenten en la cima y se pierda temprano el interés por la competencia.
Un club modesto como Limón, jugó a estadio lleno contra Saprissa el pasado domingo y si logra clasificarse a la semifinal, ya anunció que jugaría su partido como local en el Estadio Nacional, lo que llevaría una recaudación millonaria a sus arcas, máxime si le toca enfrentar a Saprissa o Alajuelense.
El Cartaginés llenó el Fello Meza este domingo ante Uruguay y se volverá a llenar el miércoles cuando llegue el Alajuelense. Dos sabrosas recaudaciones, oxígeno puro a la tesorería de un club repleto de problemas económicos. Si el cuadro de la Vieja Metrópoli clasifica, puede recibir otro ingreso millonario.
Todo esto no se daría (digamos que con tanta facilidad), jugando el campeonato con un formato diferente, de manera que clubes de mercado pequeño se frotan las manos cuando por sus propios méritos, arribaron a las instancias finales, que es cuando se ve la “platita”.
El Invierno cierra la primera fase con solo dos equipos clasificados: Alajuelense y Herediano, que van a solventar en su último compromiso, el primer lugar y las ventajas que esa posición conlleva. Cartaginés y Belén, respectivamente, son los rivales que les complicarán las cosas.
Luego, hay tres equipos que, depende la combinación de resultados, pueden quedar eliminados: Saprissa, Cartaginés y Limón. Que este dilema aritmético se presente en la última jornada del torneo le otorga credenciales favorables a quienes apoyan esta forma de jugarlo, aunque al final de la historia, cuando un equipo pierde el título por 90 minutos de mal fútbol, los dirigentes afectados lloren en los programas de radio “lo injusto” de la competencia.