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Domingo, 18 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 18 julio, 2015


Doce mil costarricenses apoyarán a la Selección Nacional en su partido contra México por los cuartos de final de la Copa Oro, en el majestuoso coliseo Met Life en Nueva Jersey.
Como contraparte, tendrán que opacar el apoyo de 40 mil mexicanos que serán amplia mayoría en un escenario anclado en la ciudad estadounidense con el mayor número de ticos habitándolo, en gran parte proveniente de Pérez Zeledón.
El entorno del juego es dramático ya no tanto por la vieja rivalidad de las dos representaciones patrias en el área de Concacaf, ni porque se vayan a disputar posiciones de eliminatoria mundialista, sino todo lo contrario, por la urgencia de las dos formaciones de reivindicarse.
El juego es de alto riesgo para los directores técnicos de los dos seleccionados, que perfectamente y en caso de una derrota, podría costarles el puesto. El costarricense Paulo César Wanchope y el mexicano Miguel Herrera están en la cuerda floja, acosados por los cuestionamientos de la prensa deportiva de los dos países, así como por comentarios negativos a su labor que inundan las redes sociales.
En la Copa Oro, México, después de aplastar a una limitada Cuba, apenas pudo empatarle a Guatemala y repitió con otro empate de vértigo 4-4 ante Trinidad y Tobago. Tan malos resultados la dejaron en el segundo lugar de su grupo, que fue ganado por los trinitenses y la lanzó a enfrentar a los ticos, también “segundones” en su grupo después de empatar sus tres partidos con Jamaica, El Salvador y Canadá.
Costa Rica y México eran los favoritos a ganar sus respectivos grupos, pero cedieron ante las seleccionados revelaciones de la competencia, los caribeños. Haití, Jamaica y Trinidad y Tobago lucieron espectaculares en la competencia e incluso Cuba, después del desastre de su primera presentación, logró reinventarse y logró meterse a la segunda fase como uno de los mejores terceros lugares, junto a Panamá.
Hace pocas semanas se enfrentaron en un amistoso Costa Rica y México y terminaron empatados 2-2; los discípulos de Wanchope se jugaron un primer tiempo de mucha calidad, pero se durmieron en la segunda parte. La ilusión y la esperanza para el juego de este domingo es que la Tricolor repita su soberbia actuación contra los aztecas, pero que esta se prolongue durante todo el partido.

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