Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 20 Marzo, 2015

La Liga quedó impactada en Montreal.
Le metieron dos goles en cuatro minutos y la pusieron contra las cuerdas, no solo en el juego de ida, sino para la vuelta en nuestro país.
Para suerte de los manudos, el Impact bajó las revoluciones y solo ellos a lo interno sabrán el porqué. La pura verdad que después del segundo gol no se propusieron en serio meter el tercero, se sintieron a gusto con la pequeña ventaja, quizá se agotaron físicamente, pero lo cierto es que terminaron el juego pasándose la pelota entre ellos, confiados en que ese resultado les será suficiente para sacar la serie en el Morera Soto.
Un 3-0 o 4-0 que perfectamente se pudo dar, marcaba el final de la participación de la Liga en una competencia en la que están obsesivamente dispuestos a ganar. El 2-0 da esperanzas de que una de esas noches mágicas que ocasionalmente montan los equipos grandes de Costa Rica, como lo hizo el Herediano ante el América, les devuelva la vida a los rojinegros.
El Impact de Montreal mostró la sobriedad, orden, practicidad y efectividad tan típica de los equipos de la MLS. Lo que usualmente a los futbolistas costarricenses les cuesta 13 o 15 pases para lograrlo, ellos lo definen en tres. El 1-0 lo prueba. Corrida del huracán Oduro por la derecha que deja botado a Soto, centro al corazón del área, finta de Porter, recibe Piatti, deja sentado a Salvatierra y fusila a Dexter.
Enseguida el 2-0 de Cabrera aprovechándose de una confusión de la defensa eriza, en tinieblas mentales desde que suspendieron a Patrick Pemberton. La ausencia del portero estelar de la Liga y sin que Dexter Lewis tenga la más mínima responsabilidad ha resultado nefasta para la retaguardia manuda, una de las más perforadas del Verano como lo apuntamos en una Nota reciente.
Para ayudar a la floja presentación del Alajuelense en el majestuoso estadio Olímpico de Montreal, en ataque, Óscar Ramírez se apuntó a hacerlo por los costados, con Diego Calvo por la derecha y Álvaro Sánchez por el otro sector, lo que permitió a Laurent Ciman hacer fiesta en el centro de la zaga, repeliéndolo absolutamente todo. Curioso que la Liga no atacara a las espaldas de Ciman y Soumare, dado que los propios zagueros Johnny Acosta y Kenner Gutiérrez en la previa, anunciaron que ese sería uno de los argumentos ofensivos del equipo en Montreal. A McDonald y Ortiz no les llegó nada y el Alajuelense, mejorado en la segunda parte se quedó en los intentos.


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