Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 17 Febrero, 2015

El golpe bajo que sufrió el equipo de Barrio México, despojado en el escritorio de un título que ganó con todo mérito en la cancha, tuvo que hacer mella a lo interno de la noble institución.
En el fútbol costarricense, miles de miles de sus seguidores tienen al equipo “Canela” como su segundo club, sobre todo en la ciudad capital y desde luego que son miles también los seguidores que tienen al cuadro de la franja roja como su preferido.


Esa leguleyada que se construyó para arrebatarle al Barrio el título que ganó en la ardiente cancha del Puntarenas es difícil de digerir.
¿Cómo se juega un campeonato con dos reglamentos?
¿Cómo el juez que dirigió el juego de vuelta entre chuchequeros y mexicanistas desconocía las reglas y permitió que se jugaran los tiempos extras?
¿Cómo Puntarenas, conocedor según su apelación de que había campeonizado por la diferencia de goles a su favor, aceptó jugar los periodos extras?
El equipo de Luis Diego Arnáez, con el título en el bolsillo, debió abandonar el Lito Pérez apenas terminó el tiempo reglamentario. Jugar los tiempos extras, aunque fuera con apelación, sembraba las dudas en la interpretación del reglamento.
Y, aunque los dirigentes del Barrio México están con la espinita clavada y no se han rendido en su afán de recuperar una corona que los instalaba automáticamente en la final de la segunda división, se han presentado sombras grises a lo interno de la institución.
El pasado domingo los mexicanistas fueron sacudidos por otra pésima noticia cuando se anunció la renuncia como director técnico del estudioso Johnny Chávez, el técnico ajedrecista, que probaría suerte de nuevo en la primera división al frente de un Belén que está en la antesala del infierno.
Se supone que cualquier técnico prefiere dirigir en la máxima categoría que en la inferior; si Barrio México hubiera sido proclamado oficialmente campeón del Invierno, no importa si en el Verano el equipo no camine por la misma senda del éxito, a Johnny Chávez nadie le hubiera lanzado el anzuelo. Belén lo hizo y en un principio se dio como confirmado el fichaje de Chávez, pero ayer se informó que Johnny rechazó la propuesta.
No deja de ser motivante y excitante ser el estratega que guía a una institución tan querida de regreso a la primera división, quizá por eso, a pesar de ese golpe bajo propinado en las partes nobles al club, que ha bajado la motivación al grupo, Chávez decidió de último momento desistir del paso a Belén y seguir como técnico del equipo “Canela”, por cierto bastante rezagado en la clasificación de su grupo

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