Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 13 Enero, 2015

“Tenemos un serio problema, pero esto no se toca”.
Palabras de Juan Carlos Rojas, presidente del campeón nacional, cuando se le insinuó planificar un campeonato con una modalidad diferente a la actual.
Saprissa, Herediano y Alajuelense, sus dirigencias y cuerpos técnicos, están atrapados en un calendario asfixiante que no los dejará respirar y pueden morir ahogados si no deciden un intento de oxigenarlo.
Y esto que para el 2015 no hay Mundial de Fútbol.
Bueno que Jeaustin Campos recuerde este detalle, ya que se pasó lanzando piedras al techado de la Unafut, por los desórdenes a que fue sometido el calendario del Invierno 14 por el choque de fechas.
Miren que no ha arrancado el Verano y ya Saprissa cambió la sede de su primer juego ante Generaleña a solicitud de los benjamines de la primera división. Pésima señal y advertencia del desmadre que se avecina.
Con tres equipos nacionales clasificados a la Liga de Campeones y con un calendario largo y con ganas para completar el Verano 15, el choque de fechas para que morados, florenses y manudos se desplacen a Estados Unidos, México y Centroamérica sin complicar el desarrollo del campeonato criollo es inevitable.
Jafet Soto, gerente deportivo del Herediano, Marco Vázquez dirigente erizo y Juan Carlos Rojas jerarca morado, reconocieron los inconvenientes de la calendarización y aunque ninguno propuso alguna solución, quien pateó la bola más duro para adelante fue don Juan Carlos, quien indirectamente dio a entender como que vean a ver qué hacen, pero esta forma de jugar el campeonato no se toca.
Claro, con la cantidad de millones de colones que ingresaron a las arcas moradas, quién va a tocar nada.
Lo que pasa es que si no se buscan soluciones y se le da salud y oxígeno a los futbolistas costarricenses, probablemente ellos se ahogarán en el intento y no será una muerte física, sino futbolística, cuando lleguen a enfrentar a rivales muy fuertes de la zona, limitados física y mentalmente.
La gallinita de los huevos de oro (Invierno-Verano), dejó mucha platita a los grandes y algunas monedas a los pequeños.
Pero, ¿prefiere el presidente del Saprissa contar billete, o que su equipo elimine al América, al que sigue y esté presente de nuevo en el Mundial de Clubes?
¡Claro que ambas cosas!
Pero para lograr lo segundo, es obligado variar lo primero porque un futbolista saturado jamás va a rendir igual que un jugador fresco de mente y piernas.

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