Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 9 Enero, 2015

Óscar Ramírez lleva razón cuando reclama que le han basureado a su equipo.
Liga Deportiva Alajuelense hizo una temporada excepcional, que se le diluyó en dos partidos. La semifinal contra Saprissa.
Los fanáticos de la Liga no deberían romper de tajo lo logrado en toda la primera fase por lo sucedido en la segunda. Queda un saldo muy favorable del equipo para Concachampions y el Verano próximo a iniciarse.
Desde luego que Alajuelense no fue a guindarse de los verticales y el horizontal en el juego de ida con los morados, pero al Macho le ha costado reconocer que equivocó el planteamiento para ese partido. No hacer un remate a marco contra un portero que en ese momento estaba en bancarrota no tiene justificación.
Machillo jugó al filo de la navaja y pagó carísima esa osadía, porque la pura verdad, en ese partido en el Ricardo Saprissa empezaba el campeonato. Ahí se iniciaba la disputa del título y lo anterior era mera estadística.
Entonces, ni lo uno, ni lo otro.
Ni los seguidores del Alajuelense deben cuestionar al equipo por no conquistar el título, a pesar de ser el club que prácticamente arrolló en la primera fase, ni el Machillo, no aceptar que su planificación del juego de ida de la semifinal no fue la correcta o apropiada.
Desde luego que se fueron presentando las acciones y circunstancias propias de un partido y a Óscar Ramírez le pueden sobrar argumentos para defender su planificación táctica de los juegos.
A la Liga se le empezó a escapar la corona con el gol de Heiner Mora en la Saprihora; si Saprissa no anota en el minuto 93, otro león pudo haber rugido en el juego de vuelta. Y, en este, las decisivas intervenciones de Danny Carvajal, de hecho le terminaron de arrebatar el título a los anfitriones con tres o cuatro paradas determinantes.
Pero… si la chancha no se hubiera muerto…
En todo caso, a los liguistas les va a costar mucho tiempo digerir el resultado en Tibás porque un equipo que metió más de 50 goles en la fase inicial, mínimo debió buscarlos en el juego de ida de la semifinal pero si no se remata a marco, jamás llegarán las anotaciones.
Este lastre debe cargarlo el Machillo, aceptar que no planificó correctamente ese juego y del sector de la feligresía rojinegra, igual reconocer la exitosa campaña del equipo, al que le faltó la corona, pero que quedó proyectado como una formación muy sólida para la Liga de Campeones y para ganar el Verano.


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