Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 3 Noviembre, 2014

El Nápoles derrotó ayer a la Roma 2-0 en el tristemente llamado “partido del terror”. Por dicha no sucedieron sucesos lamentables.
Toda la semana anterior la ciudad de Nápoles se preparó para evitar disturbios en este encuentro que los medios locales señalan como la cita más temida del fútbol italiano en la que “el odio y el rencor se han agigantado”.
Por ejemplo, prohibieron la entrada a los hinchas romanos al estadio de San Paolo, medida adoptada para evitar que se repitieran episodios violentos como el ocurrido en la final de la Copa Italia que se disputó en Roma el pasado 25 de junio, y por el que murió el hincha del Nápoles, Ciro Espósito.
Espósito, de 30 años, fue alcanzado por un disparo que recibió en el pecho mientras acudía al estadio Olímpico de Roma para ver la final entre su equipo, el Nápoles y el Fiorentina, y murió posteriormente.
Por este disparo fue arrestado Daniele De Santis, de 48 años, un conocido ultra del Roma que actuó solo, según las investigaciones de la policía, y que “provocó” a los hinchas del Nápoles lanzando algunos petardos a un grupo de aficionados que se dirigían al estadio.
Los seguidores del Nápoles reaccionaron a la provocación y persiguieron a De Santis y este, tras caer al suelo, sacó la pistola y disparó tres veces e hirió gravemente a Espósito y levemente a otros dos hinchas napolitanos.
En procura de evitar nuevos altercados la ciudad napolitana estuvo blindada por el “partido del miedo”, con un dispositivo de seguridad que contó con mil agentes.
Además, se mantuvo en secreto el hotel en el que se hospedaron los jugadores del Roma, para evitar ataques.
En una entrevista, la madre de Ciro Espósito, Antonella Leardi, manifestó que le hubiera gustado asistir al estadio para demostrar que el sacrificio de su hijo “no fue en vano”, y para demostrar que el fútbol es “diversión, energía y alegría” y que en un estadio “no se debe correr el riesgo de morir”.
“Estoy muy afectada por pensar que allí podría estar mi Ciro, aunque el tiempo ha pasado y no volverá nunca”, lamentó la madre del hincha fallecido, quien, para acabar con los enfrentamientos entre hinchas, rechazó medidas como prohibir la entrada a los estadios.
Por el contrario, abogó por extender la idea de que “no es con mano dura como se resuelve la violencia en los estadios, sino con un mensaje de respeto recíproco”.

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