Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 15 Octubre, 2014

Felicitaciones a Paulo César Wanchope.
La verdad que presentó una formación muy atractiva a la que se incorporaron para darle mayor solidez, Keylor Navas, Michael Umaña y Joel Campbell, ausentes en el juego con Omán.
Johan Venegas y David Ramírez asumieron rol de estelares y se juntó una alineación basada en un 4-2-3-1 muy motivante que temprano rindió dividendos. Paulo paró un tridente a la espalda de David con Joel, Bryan y Venegas, con la suerte o la virtud, en esta oportunidad, de que Celso Borges se desprendió de su compañero de marca Tejeda, para convertirse en un volante más ofensivo, tema táctico que no se vio en Omán y esto le dio al equipo superioridad numérica y vértigo en ataque.
Tener a Navas y Umaña atrás, dos hombres de Brasil 14 mentalmente ayuda mucho al grupo; Junior Díaz está fenomenal y juega el mejor fútbol de su carrera. Es un crack.
Yeltsin indispensable tácticamente porque marca y pega y ojo que no solo Tejeda pegó. Lo hizo todo el equipo que cometió 12 faltas solo en el primer tiempo, argumento poco lúcido pero que sirve para cortar un fútbol veloz como el coreano.
Pero el hombre clave fue Borges que presentó un fútbol muy diferente al que ofreció en Omán y retomó el filtro largo en los servicios y su presencia potente y firme en el área de candela local.
Ahí, en zona caliente sembró el terror para cruzar un remate esquinero imposible para Seung (21) y luego lo dejó con la boca abierta, con ese “taquito” a los cordeles tras servicio corto de David.
La Selección Nacional jugó bien, bonito, una presentación decorosa frente a un rival que tiene lo suyo, con futbolistas de gran nivel como los dos carrileros izquierdos, el 6 que se lesionó y luego el 7, que estrelló un balón en el palo horizontal de Navas. Dos centrales rápidos, de peso; el capitán Sung-Yong Ki (16), jugadorazo, un 10 talentoso y el ariete Gook Lee (20) veterano amante de la red.
A Corea del Sur no le salieron las cosas; la “pulsearon” como decimos por Tiquicia, pero estuvieron sin suerte. Reclamaron el gol de Duarte que fue legítimo y le anularon a Yong Ki un gol que nos pareció legítimo, luego de que Keylor soltó la pelota.
Simples adornos de un partido donde Costa Rica se lució y jugó el mejor partido en la “era Wanchope”, repetimos, con una formación atractiva, coordinada, asociada y con gol.
Sigue Uruguay en el Centenario.

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