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Martes, 13 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 13 septiembre, 2014


La manzana podrida encontró la forma de botar al Comité Director de la Unafut.
Aplastado por la magnitud de la obra, mirando para otro lado durante las asambleas para ignorar los informes claros y contundentes de lo actuado, sin reacción cuando los aprobaron mayoritariamente, se da cuenta de que no puede atacar la gestión y enfila sus apestosos aromas por otros senderos.
Solo había una forma de que los dirigentes de la Unafut no siguieran: deshaciéndoles el grupo y a eso se dedicó a tiempo completo. Ocupaba un socio y fácilmente lo halló en su nicho.
Su compañero de causa es un hombre empapado de fútbol; ha soportado lluvias, aguaceros, huracanes y tormentas como presidente de un club que jamás ha sido campeón, que cambia de técnicos según la ocasión, como su socio, el camaleón y que lo tuvo al borde del descenso a pesar de sus amplios conocimientos.
Formado el binomio se inició el trabajo de campo. Había que atacar el sector de los fiscales.
Este par sabía que si no elegían a los fiscales que trabajaron con la Unafut desde el inicio de la nueva gestión, sus directores se marcharían, pues se rompía el pacto inicial solicitado en su momento a los presidentes de clubes, para trabajar con un grupo de confianza del jerarca del ente.
Atacaron por ese flanco y triunfaron.
El día de la asamblea, le permitieron al presidente de la Unafut que la presidiera hasta el punto de la agenda que convenía.
Se escucharon los informes, se aprobaron y cuando llegó el punto de la elección de los nuevos fiscales, el presidente empapado de fútbol pidió que los directores de la Unafut se retiraran de la sesión y que fuera presidida por otra persona.
Ganó por mayoría. ¡Ya estaba montada la obra!
Sin la presencia de los directores de la Unafut, los asambleístas soberanamente eligieron dos nuevos fiscales y provocaron el cisma deseado y buscado.
Los principales proyectos que dejan encaminados los dirigentes de la Unafut favorecen total y absolutamente a los clubes: novedosos y ambiciosos; la entidad se modernizó, se puso al día en tecnología; su sitio web era un gusto visitarlo y los fiscales no reelectos, dos personas honorables: Ave María Alpízar y Allan Nicoleyson. Todo se rompió gracias al trabajo agudo, fino e impecable del camaleón y de su asistente, el presidente empapado.
De nuevo, en Costa Rica, lo legal le metió una goleada a lo moral y por ahí nos vamos y nos vamos hundiendo.

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