Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 14 Junio, 2014

De pronto se juntan el debut de Costa Rica en el Mundial de Fútbol, con la paliza humillante que Holanda le mete precisamente al campeón del mundo.
Finalmente llegó el día soñado por miles de costarricenses, máxime para los centenares de compatriotas que acompañaron a la Selección Nacional a Brasil y en una tarde aciaga para la mejor selección del planeta del último lustro, Holanda demuestra una vez más que el fútbol es un simple juego y como tal, ahí todo puede pasar.
Recalquemos esto último.
¡Todo puede pasar!
Traslademos el concepto al juego entre Costa Rica y Uruguay, donde los excampeones del mundo son favoritos para vencer a la Cenicienta del Grupo, al igual que España era favorita para desaparecer a la nueva versión de la naranja mecánica, hoy en día ni tan naranja, porque juega de azul, ni tan mecánica.
Después de mirar asombrados lo que los tulipanes hicieron con la furia roja, borrados del mapa en 45 minutos infernales que finalmente le movieron el bigote a don Vicente, este juego del fútbol puede reeditar momentos memorables donde el chico se traga al grande sin estornudar, como lo hizo Costa Rica en Italia frente a Escocia y Suecia, tan favoritos a liquidarnos como lo es hoy Uruguay en Brasil.
Estamos esperanzados, incluso los realistas, lógicos y negativos como Tano, en que Joel se monte un par de túneles, deje mirando para el zacate a Lugano y Godín, fusile a Muslera y luego Keylor Navas se encarga del resto.
Costa Rica 1 Uruguay 0, tan posible como Costa Rica 1 Escocia 0; Costa Rica 2 Suecia 1 y Holanda 5 España 1.
Es que en un juego todo puede pasar.
¡Llegó el día!
¡Llegó el momento!
Se archivan los nombramientos, las escogencias, los entrenamientos, los juegos de fogueo, los cuestionamientos al cuerpo técnico, la eliminatoria, la lista definitiva de convocados, las lesiones, las injusticias. ¡Todo a la gaveta!
Hoy se inicia la verdadera historia oficial.
La bola es redonda, son 11 contra 11, se gana, se empata o se pierde: viejo y trillado discurso de los optimistas.
Son 11 contra 11, pero hay oncenas que cuentan con jugadores como Van Persie, Robben, Schneider, que marcan diferencia y por ahí va el detalle. Se opacaron las estrellas españolas: a Iniesta, Silva y Xavi este viernes les opacaron su brillo.
Toca a Costa Rica repetir la faena de los tulipanes; sepultar el brillo de los charrúas que marcan diferencia y que brote la luz de los nuestros.

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