Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 1 Noviembre, 2013

Tantos halagos a Óscar Ramírez como estratega, por la forma en que paró a la Liga en el Estadio Azteca para dejar en blanco al América, base de la selección mexicana y una semana después, su colega Marvin Solano se lo traga sin eructar.
Herediano y Alajuelense se enfrentaron en el Rosabal Cordero en duelo de estrategas y el técnico del Team se comió de un sabroso bocado el planteamiento de la visita.
Lo reconoce indirectamente el propio “Machillo”.
Palabras más, palabras menos, el técnico rojinegro manifestó después de la derrota que “no esperaba que el Herediano se echara para atrás en el inicio del partido; pensé que se nos iban a venir encima como lo acostumbran hacer en su estadio. Pero más bien nos esperaron y cuando metieron el primer gol mi equipo se confundió”.
Si interpretamos correctamente estas declaraciones, habrá que deducir que la Liga se preparó para sostener una avalancha del campeón en el arranque del partido, arremetida que nunca llegó. Resulta que Marvin Solano les ordenó a sus jugadores quedarse atrás en los primeros 20 o 25 minutos a la espera de lo que presentara el rival y es aquí donde el estratega del Herediano le gana la primera parte del combate táctico a su colega.
Como ninguno de los equipos se soltó en los primeros minutos del juego, el tema afectó mucho más a los manudos que se encontraron con una sorpresa. Lo que presumió su entrenador jamás se produjo. En cambio, el Herediano jugó de acuerdo con lo planificado. Aquí empieza Marvin a comerse a Óscar.
Solano igual sorprende con la formación del equipo porque repite con diez jugadores que enfrentaron al Cartaginés; Berny Scott por José Sánchez es la única variante en la nómina titular. Se vuelven a quedar sentados los estelares Cancela y Gómez. No fue cierto entonces que don Marvin los estaba descansando en el Fello Meza. Otro golpe táctico al Machillo.
Scott seca a Ariel Soto por el costado y Waylon Francis a Kevin Sancho en el otro sector. Se le cortan las garras al león. Ariel Rodríguez y Juan Gabriel Guzmán dos colosos en el Azteca ceden ante el talento de Josimar Arias y se quiebran las marcas.
La retaguardia eriza, sólida, granítica en México se abre, se rompe, se derrite y el campeón le pasa por encima con relativa facilidad. Un triunfo grandioso y sonoro de Marvin Solano, muy a tiempo para que las voces del odio que piden su cabeza desistan en tan estúpido empeño.

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