Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 14 Junio, 2013

Todos con Gabriel Badilla.
El fútbol costarricense cambió de tema.
La Selección Nacional ha quedado archivada y las oraciones de miles de compatriotas empezaron a encadenarse, pidiendo por la salud y recuperación del capitán saprissista.
Bien lo escribe en un correo el licenciado José Rodolfo Estrada Hernández, la reacción de los jugadores de todos los equipos de fútbol de la primera división, por lógica, los más cercanos al quehacer del futbolista morado, en apoyo de su colega de profesión, ha sido unánime, hermosa y ejemplar. Encadenados a los deseos de los jugadores para que Gabriel se recupere y salga bien de la delicada intervención quirúrgica a la que debe someterse, Costa Rica, la futbolera y la otra, reaccionó como país para apoyar masivamente al defensor saprissista y a su familia en tan difícil trance.
Leal y noble pueblo sin duda el costarricense.
Dentro de lo dramático del evento, sorpresivo sin duda porque fue de un día para otro que se advirtió de una posible complicación coronaria en el corazón de Gabriel, confirmada 24 horas después, el parte médico señaló como noticia positiva, que el tumor que tiene Badilla en parte de su corazón puede ser extirpado en su totalidad, de manera que no corre peligro de que queden secuelas o partes que eventualmente podrían volver a aparecer.
Esta es una gran noticia y de ella se aferró Gabriel Badilla para mostrarse confiado y seguro de que en seis o siete meses estará de nuevo uniformado de morado y trotando en un terreno de juego.
Confirmados los avances de la ciencia y siendo los médicos costarricenses reconocidos mundialmente en sus respectivas especialidades, no hay ninguna duda de que las manos prodigiosas de nuestros cirujanos serán guiadas y empujadas por la cadena multinacional de oraciones que ya arrancó y aumentará el día de la cirugía, de manera tal que se construirá un soporte espiritual que no podrá doblegar ningún tumor benigno por ahí.
El Gladiador está en problemas.
Lo bonito es que SU problema pasó a ser el de todos los ticos de manera tal que la fuerza de cuatro millones de seres humanos en apoyo moral y espiritual al jugador saprissista y desde luego a sus familiares va a llevar a todos a la victoria final.
El día que el número 17 salte a la cancha vestido de morado, el fútbol costarricense, sin distingos de color de club, aplaudirá emotivamente el suceso y se van a dar las gracias a Dios.

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