Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 11 Junio, 2013

Me agradó muchísimo el trabajo táctico de Bryan Ruiz en el juego con Honduras.
Por consiguiente, no me parecen justos ni acertados los cuestionamientos a su labor en la Tricolor.
Puede ser que el capitán del seleccionado ha quedado debiendo. Pero la pregunta es esta.
¿A quién le ha quedado debiendo: al director técnico o a la gradería?
Tengo la impresión y específicamente en este partido ante los catrachos, que Bryan Ruiz está jugando siguiendo las órdenes de su entrenador y sacrificando la vistosidad de su fútbol en aras del grupo. A modo de broma podemos afirmar que si el número diez del equipo se pone a jugar para la gradería, Jorge Luis Pinto lo manda de inmediato para allá. Si no que lo diga Bryan Oviedo.
En varios juegos, el muchacho de Alajuelita ha quedado en deuda y aquí lo hemos testimoniado; en otros, ha sido pieza clave y en este del viernes frente a Honduras, tácticamente Ruiz cumplió una faena similar a la de Ariel, Celso, Cristian y Campbell, que cuesta valorarla en las gradas por su cuota de sacrificio.
Es muy diferente jugar por los costados que por el centro; Bolaños y Campbell jugaron abiertos, de manera que les basta una finta para deshacerse de su marca y que toda la grada se ponga de pie. A Bryan Ruiz no lo dobletearon en el centro del campo; lo tripletearon y le cayeron Garrido, Palacios, Espinoza y García. En ese mar de piernas y candados tuvo que maniobrar el capitán de la Tricolor y desde luego que el asunto se dificulta.
Más que el trabajo de Ruiz, preocupa para esta noche el saber si Jorge Luis Pinto tiene un plan B en caso de desgracia, y desgracia es que México abra el marcador. Ni que decir si aumenta a un 2-0. El técnico de Costa Rica es experto para preparar un equipo a sostener; a marcar, a presionar, a jugar al error y contraatacar. No siempre muestra capacidad para sacudirse de un resultado negativo como sucedió en Panamá, cuando un 2-0, los ticos lo convirtieron en un 2-2.
Queda la impresión, a cómo Pinto para a sus discípulos, que si les anotan primero, el juego se requetecomplica, de manera que la mayoría de costarricenses soñamos y nos estamos imaginando ese partido cerrado, donde México ataca y Costa Rica defiende y alargar hasta el final un 0-0 que si después le ganamos a Panamá, prácticamente nos deja instalados en Brasil.
Los más optimistas esperan otro Aztecazo. Nosotros no.

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