Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 19 Marzo, 2013

Sin saber a ciencia cierta el porqué, después de la goleada 4-1 que le propinó Los Angeles Galaxy al Herediano, como que bajaron las acciones de la Selección Nacional en su visita del próximo viernes a Denver.
Notamos un tono pesimista en el ambiente y los presagios son negativos. Hemos escuchado a varios analistas de nuestro fútbol y no precisamente charlatanes, afirmar en los medios de comunicación que esa goleada al Team bien podría repetirse frente a un equipo que como la Tricolor, no termina de convencer en sus presentaciones.
Nosotros reconocemos las limitaciones del equipo de Jorge Luis Pinto, pero nos aferramos a los conocimientos tácticos del técnico colombiano, capaces, por repetitivos, de planificar una estrategia que permita sacar algo de tan difícil visita.
La pura verdad y hablando con la realidad en mano, en esta hexagonal mundialista se tienen dos derrotas presupuestadas: las visitas a Estados Unidos y a México.
Que el equipo de las barras y las estrellas derrote a los ticos en su territorio, hace muchas eliminatorias que no es noticia.
Lo que sucede es que este partido del viernes en lo específico, arrastra antecedentes que tienen que ver con la primera fecha de la hexagonal. En ella, Estados Unidos fue derrotado en Honduras y está contra las cuerdas, mientras que Costa Rica sacó un angustioso empate en Panamá, una plaza de la que se podía regresar con tres puntos en la bolsa. Por poco y nos quedamos sin nada.
Sobra decir que si Costa Rica hubiera ganado en Panamá, una posterior derrota en Estados Unidos no causaría tanto daño, pero si dejamos cinco unidades de las primeras seis en juego, es peligroso que la matemática nos saque del Mundial más rápido de la cuenta.
Ya Jorge Luis Pinto anunció sin tapujos que quedaría muy satisfecho amarrando cuatro puntos en los dos siguientes compromisos. No hay que ser mago para entender que busca el empate en Denver y el triunfo en casa con Jamaica.
Y precisamente a eso nos aferramos.
Pese a los malos augurios y a las vibras negativas que transmitió la goleada al Herediano, sabemos y confiamos, porque lo hemos vivido, que el entrenador colombiano está capacitado para parar en Denver una Costa Rica tácticamente ordenada, bien plantada y con plena capacidad para traer de regreso a casa, mínimo el empate. Para nosotros, esto es ganancia. Algo más es gula.

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