Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 16 Marzo, 2013

No pretendo ni busco por absurdo, que en cada evento que se celebre en el Estadio Nacional, los asistentes tengan que darle gracias a Oscar Arias por su construcción.
El tema no va por ahí.
Va en que lo espectacular de la ceremonia inaugural de los Juegos Centroamericanos, estuvo unida irremediablemente y con pegalotodo, a la majestuosidad del escenario, edificación que don Alberto Cañas califica como mamotreto. Un mamotreto, dice el diccionario es “un objeto grande y de poca utilidad”.
Solo por su animosidad a don Oscar Arias, se podría comprender que un académico de la lengua como don Beto, opine que el nuevo coliseo, sin importar en qué lugar se construyó, haya sido o vaya a ser de poca utilidad.
¿Sería igual un concierto de Jacques Sagot en el Teatro Nacional que en el Center City?
Solo por citar estas justas deportivas centroamericanas, negar por asuntos de envidia política lo que ha sucedido de monumental en la pista olímpica, zacate, vestuarios y graderíos de ese coliseo, no es propio de un Premio Magón de Cultura. El salto triple que muestra el deporte nacional como avance, la alegría de mirar a nuestros atletas entrenar y competir en escenario de primer mundo, desde luego que no puede ser comprendido por mi maestro, que pretende convertir a La Sabana en el nuevo Parque Central, según lo escribe en su respuesta. ¡Se imaginan una retreta de novios ahí, lo que duraría una vuelta!
El tema es político y punto.
Mentiras que es estético.
El gobierno de don Oscar se puso una flor en el ojal al construir el nuevo estadio en La Sabana y eso no lo aceptan sus adversarios políticos. Buscaron retrasar el inicio de la obra. Levantado el monumental escenario y brillando en su interior los mejores atletas centroamericanos, los detractores de don Oscar lo ignoran, pero la realidad les pega en la cara.
Termino con esto.
Doña Laura Chinchilla le cortó la cabeza a mi hermano Osvaldo Pandolfo, “favorito de las encuestas” para dirigir el deporte costarricense en su mandato.
El pasado lunes en mi Nota de Tano, pedí que la primera medalla de oro de los Juegos Centroamericanos para la delegación costarricense, se la dieran a doña Laura por el empeño y dedicación que puso en su organización.
Esta es la diferencia, mis apreciados don Beto y “Machaco”.
Soy fanático de la frase que dice: es de bien nacidos, ser agradecidos.

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